Brasilia, Brasil.- En la cumbre de Brasil-Caribe celebrada este viernes, el presidente Luis Abinader pidió un pacto climático hemisférico integral, instando a las naciones a unirse contra lo que describió como la amenaza más urgente de la región: el cambio climático. Hizo hincapié en el impacto de los eventos meteorológicos extremos, la pérdida de biodiversidad y la propagación de Sargassum en el Gran Caribe, instando a los países históricamente de ingreso expulsión a tomar la iniciativa en la financiación de soluciones sostenibles.

Abinader propuso una transición energética regional que aprovecha los capital naturales de América Latina (Sun, Wind and Water) y pidió mejorar la seguridad alimentaria a través de la cooperación regional. Citó el plan de soberanía alimentaria de la República Dominicana y abogó por un aumento del comercio intra-caribeño en productos agrícolas.

El presidente además advirtió sobre el crecimiento no controlado de Sargassum, que perjudica los ecosistemas marinos y las comunidades costeras. Recomendó un sistema regional de monitoreo y respuesta y señaló el papel de Brasil en el apoyo de este esfuerzo con su experiencia tecnológica.

Al afrontar la conectividad regional, Abinader destacó la falta de mejores rutas marítimas y aéreas para vincular a las naciones caribeñas y promover el turismo múltiple. También reafirmó su robusto apoyo a la transformación de la Misión de Seguridad Internacional en Haití en una operación híbrida liderada por la ONU, señalando un raro consenso político en la República Dominicana, incluido el respaldo de todos los ex presidentes vivos.

Cerrando su discurso, Abinader invitó a los participantes de la cumbre a la décima cumbre de las Américas, que se celebrará en diciembre en Punta Cana, enfatizando la importancia de una memorándum regional compartida con una robusto décimo del sector privado.