Santo Domingo. – El Presidente de la Junta de Directores del Instituto Dominicano de Telecomunicaciones (Indotel) y el pretendiente a candidato presidencial, Guido Gómez Mazara, dijo el lunes que la República Dominicana no puede continuar cargando con el peso de la crisis haitiana y llamó a una política de inmigración institucional, sostenida y respetuosa del situación judicial.
Durante una intervención pública, Gómez Mazara criticó que el problema migratorio se ha manejado de guisa conjunta durante décadas, lo que, en su opinión, ha impedido establecer una relación institucional sólida con el país vecino. «En los últimos 40 o 50 años, el liderazgo político no ha podido unificarse para construir un modelo de relación con Haití», dijo.
El líder político señaló durante una entrevista para el software temprano Telematutino 11, que la imagen de la República Dominicana ha sido distorsionada internacionalmente, presentándola como un país que actúa con discriminación, cuando en efectividad enfrenta un colapso institucional de Haití y un sistema de vigor dominicano sobrecargado.
«En los últimos 10 años, el país ha gastado más de 10 mil millones de pesos en atención a los parturientes haitianos. La proporción de nacimientos de nacimientos en hospitales pasó del 15% al 35%, con el 90% de los extranjeros siendo haitianos», dijo.
Gómez Mazara abogó por los servicios médicos de extranjeros y solicitó la coherencia a los sectores comerciales que, dijo, en la critica pública de la inmigración pero se beneficia en privado de la mano de obra irregular. «No podemos usar nuestros recursos limitados para conocer a un estado colapsado», dijo.
El abogado igualmente insistió en la menester de cumplir con la fuero de inmigración contemporáneo, que establece una proporción 80-20 en la contratación de trabajadores nacionales y extranjeros, y señaló que las condiciones deben crearse para que los dominicanos ocupen empleos en los sectores agrícolas y de construcción.
Ante la comunidad internacional, pidió reforzar el discurso y el uso de datos para desmantelar narraciones «injustas» en la política de inmigración dominicana. «El mundo no puede descalificarnos mientras ignoramos que históricamente hemos apoyado con Haití», dijo.
Finalmente, apoyó los esfuerzos del gobierno para convocar sectores sociales y políticos en escudriñamiento de un consenso duradero sobre el tema migratorio. «Es una oportunidad para, más allá de las banderas políticas, el país construye una agenda nación sobre temas esenciales», concluyó.
