NUEVA YORK. Lo que comenzó como un comentario “picante” de un zagal arrojador terminó en un convincente recordatorio del poder de una superestrella. Aaron Judge no tardó en objetar en el contorno de conjunto a las palabras del novato de los Medias Rojas, Hunter Dobbins, quien días antaño declaró que preferiría “retirarse” antaño que vestir el uniforme de los Yankees.
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El capitán de los Bombarderos del Bronx se encargó de dirigir un mensaje claro al conectar un monumental jonrón de dos carreras en la misma primera entrada del conjunto dominical, precisamente en presencia de el propio Dobbins. La pelota voló 436 pies por encima del bullpen regional, cayendo encajado en las gradas del edén derecho del Yankee Stadium, donde los fanáticos no olvidaron las declaraciones del zagal rival.
El cuadrangular, el número 22 de la temporada para Judge, salió disparado del bate a 108.6 mph, reafirmando su oficio entre los principales cañoneros de las Grandes Ligas, solo por detrás de Cal Raleigh (26) y Shohei Ohtani (23). Más tarde, Judge añadió otro bambinazo de dos carreras en el noveno inning, aunque no fue suficiente para evitar la derrota 11-7 de los Yankees en presencia de Boston.
La polémica no pareció originar mayores tensiones en el clubhouse neoyorquino. El infielder Jazz Chisholm Jr. minimizó el comentario de Dobbins, e incluso celebró el “picante” que añade al histórico enfrentamiento entre Yankees y Medias Rojas. “Le añade un poco de diversión. Lo disfrutas. Estás aún más enganchado como aficionado porque sabes lo que está pasando”, comentó.
El mánager Aaron Boone incluso quitó hierro al asunto, recordando que Dobbins “es un muchacho joven” y que probablemente sus palabras respondan más al fervor por su equipo que a una ofensa personal: “Es un comentario interesante, como jugador, decidir decir eso. Creo que es solo una expresión de su amor por su equipo”.
Con o sin palabras provocadoras, Aaron Judge demostró una vez más que cuando se prostitución de objetar, su bate acento más robusto que cualquier confesión
