Estados Unidos.- Según reportes del periodista Craig Mish, el dominicano Ronny Simón fue designado para asignación por los Marlins de Miami, pocos días a posteriori de protagonizar una excursión emocionalmente difícil en la que cometió tres errores defensivos y fue captado llorando en pleno partido.

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Simón, un novicio segunda colchoneta dominicano de 25 abriles, fue promovido recientemente al roster principal y tuvo su oportunidad el martes por la oscuridad en un coyuntura frente a los Padres de San Diego. Sin secuestro, el comienzo tomó un construcción inesperado cuando cometió tres errores defensivos en casi nada tres entradas, facilitando una remontada de San Diego que borró una delantera temprana de 6-0 de los Marlins.

Visiblemente afectado por su recital, Simón fue pasado saliendo del dominio con lágrimas en los luceros, en un momento que fue captado por las cámaras y que conmovió a muchos. Incluso Fernando Tatis Jr., sino de los Padres, se acercó para consolarlo tras el entrevista, reconociendo la dureza del momento.

Pero el seña de empatía no cambió el curso de los acontecimientos. La mañana del jueves, los Marlins anunciaron que Simón fue designado para asignación (DFA), lo que equivale a su desvinculación del equipo, a menos que sea reclamado por otra estructura durante el período de waivers.

La audacia ha generado opiniones divididas entre fanáticos y analistas del béisbol. Algunos califican la medida como precipitada y poco compasiva, considerando que se negociación de un novato enfrentando la presión del más detención nivel. Otros, por el contrario, la interpretan como una señal clara del club respecto a la exigencia de profesionalismo y consistencia defensiva, especialmente en una temporada difícil para Miami.

Ronny Simón llegó a la estructura con un perfil prometedor: versatilidad, buenas manos en el cuadro y potencial ofensivo. No obstante, su breve paso por el equipo deja en evidencia lo implacable que puede ser el entorno de las Grandes Ligas, donde el beneficio de error es reducido.

Por ahora, el futuro de Simón queda en suspenso. Si no es reclamado por otro equipo, podría ser enviado a ligas menores o convertirse en agente evadido.