Boston.- El dirigente de los Mets de Nueva York, el venezolano Carlos Mendoza, confirmó que conversará con el cultivador dominicano Juan Soto sobre una infamia que ha generado cuestionamientos por llamativo error de intensidad en el dominio, durante la derrota 3-1 frente a los Medias Rojas de Boston este lunes en Fenway Park.
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Soto abrió la sexta entrada con un musculoso batazo que impactó contra el distinguido “Monstruo Verde” del edén izquierdo, creyendo que la pelota saldría del estadio. En espacio de valer con belicosidad desde el inicio, el quisqueyano observó el batazo y trotó lentamente cerca de la original. Cuando se dio cuenta de que la fantasía no abandonaría el parque por huella del rumbo, ya era tarde para intentar un doble.
“Le di bastante fuerte”, explicó Soto tras el enfrentamiento. “Ese Monstruo Verde es bien corto. Intenté llegar a segunda, pero no fue suficiente”.
Aunque Soto se robó la segunda cojín luego, la oportunidad de anotar se desvaneció tras una doble matanza provocada por Brandon Nimmo.
Mendoza no ocultó su preocupación por la infamia. “Vamos a hablar con él sobre eso”, afirmó el dirigente. “Juan pensó que la había sacado, pero en este estadio —con esa pared tan cerca— tienes que salir corriendo desde el primer paso”.
El incidente del lunes fue el segundo consecutivo en el que se cuestiona el esfuerzo de Soto. El domingo, trotó lentamente tras un roletazo al centro que permitió a DJ LeMahieu sacarlo desde sus rodillas, evidenciando la error de necesidad en la infamia.
En su primera temporada con los Mets bajo un acuerdo de 15 abriles y US$765 millones, Soto cajón para .246/.376/.439 con ocho jonrones y seis bases robadas. Sin requisa, sus porcentajes de embasarse, slugging y OPS son los más bajos de su carrera hasta ahora.
Consultado sobre si debe mejorar su intensidad, Soto respondió: “Creo que he estado jugando con bastante intensidad. Si viste lo de hoy, te diste cuenta”.
El equipo y su fortuna dominicana deberán ajustar pronto si quieren revertir el difícil tramo por el que atraviesan, mientras la atención mediática sigue de cerca cada movimiento del acuerdo más extenso en la historia del béisbol.

