Nueva York.- La Serie del Subway siempre promete espectáculo, pero este año la rivalidad entre Yankees y Mets viene con un ingrediente extra de drama, intensidad y morbo: el regreso de Juan Soto al Yankee Stadium, ahora con el uniforme del equipo del otro banda de la ciudad.
Te puede interesar: Bruce Bochy supera a Sparky Anderson y se convierte en el sexto manager con más victorias en la historia de MLB
Este fin de semana arranca el primer capítulo de la estampación 2025 de esta histórica confrontación, y uno y otro equipos llegan como líderes divisionales, alimentando la posibilidad —soñada por muchos— de una Serie Mundial del Subway por primera vez en 25 abriles. Pero incluso antaño del primer dispersión, la figura central es indiscutible: Juan Soto.
El regreso más esperado del año


Soto, quien el año pasado fue estancia secreto para aguantar a los Yankees de revés a la Serie Mundial tras 15 abriles de desaparición, firmó en el invierno con los Mets el arreglo más noble en la historia del béisbol: US$765 millones. Aunque los Yankees ofrecieron una guarismo similar, el floricultor dominicano optó por cambiar de reborde y el Bronx no lo ha perdonado.
En 2024, Soto y Aaron Judge se convirtieron escasamente en la tercera dupla en la historia de los Yankees en conectar 40 cuadrangulares cada uno, uniéndose a leyendas como Babe Ruth y Lou Gehrig, y Roger Maris y Mickey Mantle.
Ahora, en su regreso al Yankee Stadium, Soto lo hará como enemigo, patrullando el vergel derecho para los Mets y recibiendo una bienvenida que, se anticipa, será tan ruidosa como dividida.
«Solo queremos ganar la serie»
“Tenemos que seguir adelante, olvidarnos de a quién vamos a enfrentar y simplemente intentar ganar la serie porque, al final, para eso estamos aquí”, dijo Soto esta semana. Pero en la experiencia, la carga emocional será inapelable, tanto para él como para los aficionados.
Un manifestación templado y un dominio impetuoso
Soto no ha tenido el comienzo más explosivo con los Mets: artesa para .255, con 8 jonrones y 20 impulsadas, a pesar del buen rendimiento ofensivo de Francisco Lindor como primer bate y Pete Alonso encendido detrás de él. Mientras tanto, su antiguo compañero Aaron Judge está teniendo un manifestación histórico: promedio de .412 y 15 cuadrangulares hasta mediados de mayo.
Y por si fuera poco, Trent Grisham, quien llegó inmediato a Soto desde los Padres como una estancia secundaria, ha brillado inesperadamente con 12 jonrones, 22 impulsadas y un promedio de .283, superando en producción al propio Soto.
“Me encanta la manera en que [Grisham] está jugando en todos los aspectos”, dijo el manager Aaron Boone.
Más allá del espectáculo
Aunque los Yankees lideran una División Este de la Americana que ha mostrado altibajos, los Mets han inteligente más consistentes en el comienzo del año, con Soto en el segundo turno del lineup, adaptado donde brilló en el Bronx. Y mientras los números no sean aún de MVP, su sola presencia ha elevado el perfil competitivo y mediático de los Mets.
Con el Yankee Stadium como tablas, el dominio promete ser eléctrico, tenso y renombrado. Y aunque Soto diga que es “solo otra serie”, para Nueva York, y para la historia del béisbol, no lo será.

