Redacción Deportes (EE.UU.) (EFE).- Los Oklahoma City Thunder devolvieron este miércoles el desdicha sufrido 48 horas ayer a manos de Aaron Gordon con una tremenda paliza 149-106 a los Denver Nuggets que iguala 1-1 su serie de semifinales del Oeste.
Era el segundo partido de la eliminatoria que empezó el lunes en Oklahoma City con una trofeo por sorpresa de los Nuggets con un triple de Gordon a 2.8 segundos, uno más de los finales épicos en estos ‘playoff’ de 2025.
Los Nuggets, con el multiplicador cancha a confianza y una carga de partidos enorme, hoy se vieron superados por un inicio explosivo de unos Thunder que nunca pisaron el freno. Los 87 puntos de Oklahoma City al alivio son un nuevo récord en un partido de ‘playoff’.
Shai Gilgeous-Alexander, preferido para el MVP como líder de unos Thunder que fueron el mejor equipo de la temporada regular (68 victorias y 14 derrotas), brilló con 34 puntos, 8 asistencias y 4 rebotes.
Te puede interesar: Towns encesta 21 puntos y Knicks toman preeminencia 2-0 tras espectacular remontada en presencia de Celtics
Jalen Williams acabó con 17 puntos y 7 asistencias, Chet Holmgren firmó 15 puntos y 11 rebotes, mientras que Isaiah Hartenstein anotó 12 puntos y atrapó 8 rebotes.
Los Thunder llegaron a resistir 49 puntos de preeminencia en el postrero cuarto.
El otro candidato al MVP de la NBA, el serbio Nikola Jokic, tuvo que conformarse con 17 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias. Fue expulsado en el tramo final del tercer cuarto con 6 personales.
Russell Westbrook fue el mayor anotador de los Nuggets con 19 puntos en la que fuera su casa durante 11 temporadas.
La trofeo hoy de los Thunder rompe con las 6 derrotas seguidas de los cuatro equipos locales en el puesta en marcha de las semifinales de conferencia, poco que nunca ayer había sucedido en la historia de la NBA.
La serie se traslada ahora a Denver para el tercer partido este viernes y el cuarto el domingo.
Los Thunder muestran anhelo
Fue un inicio explosivo de Oklahoma City, escarmentados por el desdicha recibido el lunes. Los Thunder, brillantes pero jóvenes e inexpertos, jugaron como si fuera un partido a vida o asesinato.
«Hemos desencajado desesperados. Sabíamos lo que implicaba irnos 0-2 a arriesgar fuera de casa. Para nosotros, esa no era una opción. Lo tuvimos claro desde que nos levantamos esta mañana e hicimos lo necesario para llevarnos la trofeo», afirmó tras el partido Gilgeous-Alexander.
‘SGA’ comandó a unos Thunder con un 56,2 % de conveniencia en tiros de campo por 37,9 % los Nuggets, 44,4 a 38,9 % en triples y 91,7 % a 78,1 % en tiros libres. 31 asistencias a 12 y solo 9 pérdidas por 20 los Nuggets.
Solo en el primer cuarto, los Thunder ya habían puesto tierra de por medio 45-21.
Al alivio, el tanteador era de 87-56. Los Thunder rompieron así el récord de anotación en un primer tiempo en la historia de los ‘playoff’, hasta ahora en 86 en manos de los Cleveland Cavaliers de 2017, con LeBron James en el equipo.
A diferencia del primer partido, los Thunder consiguieron ayudar a sus hombres grandes disciplinados y en pista, prácticamente anulando el distracción de Jokic, que fue expulsado ayer de finalizar el tercer cuarto con 6 personales.
Con un 124-76 en el tanteador, Mark Daigneault y David Adelman sentaron a toda su artillería pesado y dejaron el postrero e intrascendente cuarto a los suplentes.
Con esa segunda dispositivo, los Thunder alcanzaron la máxima preeminencia de +49 en un partido en el que no se dieron por saciados hasta que terminó.
90-91. Los Knicks asaltan Boston de nuevo
Por su parte, los New York Knicks, en un triunfo calcado al del primer discusión, volvieron a tomar Boston este miércoles por 90-91 y dejaron a los vigentes campeones de la NBA contra las cuerdas con un 0-2 en la semifinal del Este.
La serie viaja ahora al Madison Square Garden de la Gran Manzana, que acogerá el tercer partido este sábado 10 de mayo y el cuarto discusión el lunes 12.
Prácticamente todo lo que ocurrió en el primer duelo (105-108) volvió a repetirse en el segundo con un resultado idéntico.
Los Celtics desperdiciaron un +20 en el tercer cuarto el lunes y esta indeterminación malgastaron incluso un +20 en ese tercer periodo.
También continuaron los problemas de Boston desde el triple y del histórico -por penoso- 15 de 60 (25 %) del primer discusión se pasó a un incluso triste 10 de 40 (25 %) en el segundo.
¿Más similitudes? Mikal Bridges volvió a ser el héroe neoyorquino en defensa: arrebató a Jaylen Brown el balón el lunes en la última posesión y esta indeterminación firmó el robo a esencia a Jayson Tatum.
En ataque, Jalen Brunson presumió una vez más de atleta ‘clutch’ del año con los últimos 6 puntos de su conjunto.
Josh Hart fue el mayor anotador de los Knicks (terceros del Este) con 23 puntos y 6 rebotes. El dominicano Karl-Anthony Towns incluso resultó fundamental con 21 puntos y 17 rebotes. Brunson aportó 17 puntos y 7 asistencias y Bridges metió todos y cada uno de sus 14 puntos en un cuarto periodo espectacular.


Como si se hubieran despertado de una pesadilla para entrar en otra, los Celtics (segundos) volvieron a sellar una proceder muy preocupante con un 36,2 % en tiros de campo.
Brown (20 puntos con 8 de 23 en tiros por otra parte de 6 rebotes) y Derrick White (20 puntos con 6 de 17 y 9 rebotes) encabezaron el ataque específico. Tatum estuvo irreconocible con 13 puntos y 14 rebotes y un desastroso 5 de 19 en intentos a canasta.
Kristaps Porzingis, que no pudo terminar el primer partido por enfermedad, solo disputó 14 minutos sumando 8 puntos desde el banquillo.
Por su parte, los Knicks se convirtieron en el primer equipo en la historia de la NBA en remontar 20 puntos en dos partidos seguidos de ‘playoff’.
Los de Nueva York llegaron con muchísimas dudas a las eliminatorias tras una temporada regular en la que fueron incapaces de cobrar a los tres mejores equipos de la trabazón (Celtics, Thunder y Cavaliers), pero ahora tienen todo de su banda, incluso la estadística: el 85,7 % de los conjuntos que se llevaron los dos primeros partidos a domicilio en una serie a siete se clasificaron a la próximo ronda (30-5 en total).
Además, los Knicks extendieron el festival de estas semifinales de conferencia para los visitantes con seis triunfos seguidos a domicilio en todo el cuadro.
Mismo relato, mismo final
Los Celtics intentaron cambiar cosas respecto al enfrentamiento inaugural atacando más la pintura en el puesta en marcha y con Brown y White marcando el ritmo.
Los Knicks se dejaron todas sus ideas ofensivas en el vestuario, tanto que cerraron el primer cuarto con solo 13 puntos (24-13).
Towns acudió al rescate. Midiéndose con el incluso dominicano Al Horford, el pívot brilló con 10 puntos en el segundo capítulo y varias jugadas de gran coraje en el interior.
Pero los de Tom Thibodeau no encontraron ninguna vía más en ataque y los Celtics, sin brillo pero siquiera sin grandes problemas, aterrizaron en el alivio por delante (50-41). Brown llegó con 17 puntos al intermedio pero Tatum solo consiguió 2.
El primer indicio de que se estaba gestando una copia idéntica al partido inicial fue el tercer cuarto, en el que los Celtics estiraron su preeminencia hasta el +20 (70-50 con 4.05 en el temporalizador) pero los Knicks, gracias a 10 puntos del siempre voluntarioso Hart, llegaron con vida al desenlace (73-61).
A partir de ahí fue un nuevo desastre para Boston.
Bridges, que no había anotado ni un solo punto en toda la indeterminación, empezó a meter sin detener mientras los murmullos volvían a adueñarse del TD Garden.
El colapso de los Celtics volvió a ser impresionante: Payton Pritchard logró un triple con 8.40 para el final y los de Joe Mazzulla no metieron ningún tiro más de campo (sí desde la estría de personal) hasta que quedaron 19 segundos.
Por el camino, estos irreductibles Knicks se apuntaron una indeterminación más a la épica con un colosal parcial de 2-21 que les dio su primera preeminencia del partido con solo 57 segundos por jugarse (86-89).
Dos tiros libres y un mate de Tatum les devolvieron el mando a los Celtics (90-89 a descuido de 19 segundos) pero Brunson respondió incluso desde la estría de personal (90-91 con 12.7 segundos).
El balón central fue para Tatum, quien se fue a por Mitchell Robinson, se topó con la ayuda de OG Anunoby y por detrás fue cazado por un Bridges que, con otro robo providencial, ilusionó aún más a estos sorprendentes Knicks.

