Santo Domingo.- Tras el trágico colapso del techo en el club noctívago de Jet Set en Santo Domingo, que mató a 231 personas e hirió a más de 180, el gobierno dominicano admitió que existe un infructifero constitucional con respecto a la supervisión de la infraestructura de construcción privada. El presidente Luis Abinader declaró que las leyes actuales no exigen inspecciones para proyectos de construcción privados, destacando la pobreza de una nueva carta para evitar tragedias similares.

Durante su conferencia de prensa semanal, Abinader pidió equidad y responsabilidad, pero señaló que el poder sumarial opera de forma independiente. Su asesor constitucional, Antoliano Peralta, enfatizó que nadie puede predecir el resultado de investigaciones en curso y procedimientos legales.

El colapso ocurrió durante una fiesta encabezada por la cartel del merengue Rubby Pérez, quien estaba entre las víctimas. También se mataron el ex atleta de la MLB Octavio Dotel, el administrador de Montecristi, Nelsy Cruz y el diseñador de moda Martín Polanco. La mayoría de las víctimas murieron al instante, mientras que otras sucumbieron a sus heridas en los hospitales locales. El desastre ha provocado el duelo franquista y los llamados urgentes a la reforma regulatoria.