Londres, 9 de abril (Efe) .- La actriz estadounidense Viola Davis vuelve a ser pionera cuando interpreta a una mujer presidenta de los Estados Unidos, y por otra parte de la raza negra, en 'G20', una película de movimiento emocionante dirigida por otro precursor en Hollywood: la Patricia Riggen mexicana.
En la película, que se lanzará el 10 de abril en Prime Video, está Danielle Sutton, quien, como líder del primer poder, asiste a una cumbre de las vigésimo economías más grandes de Sudáfrica, que es tomada por un camarilla de terroristas que quiere hundir los mercados para enriquecerse con criptomonedas.
Con su historia marcial, Sutton lidera la logística para auxiliar a sus colegas internacionales y sus propios hijos, que se han llevado consigo en un esfuerzo de conciliación ascendiente.
Heroína inusual
En su opinión, el renovador de esta película no es el hecho de que interpreto a un presidente infausto o sus desafíos en el cargo.
«La gran revelación de 'G20' es que protagonizo una película de acción, un género y un espacio que normalmente ocupamos. Ni siquiera es el papel que hago», le dice a Efe en una entrevista en un hotel de Londres.
«Si miramos este género, generalmente son el Harrison Ford en 'Air Force One', Bruce Willis en 'Die Hard', Sigourney Weaver en 'Alien', Angelina Jolie en 'Salt' y 'Lara Croft: Tomb Raider' … No es un espacio donde la mujer negra es la primera en la lista de candidatos», dice.
Davis ya ha puesto precedentes cuando estaba en 'Widows' de Steve McQueen (2018) protagonizó una panorama de sexo sensual con el 'Galán' Liam Neeson, que describió como «revolucionaria» al mostrar la sexualidad de la mujer negra.
Un personal diverso, personajes correctamente regañados y una trama con matices son la contribución de Patricia Riggen, el director mexicano que eligió porque «fue el mejor para el trabajo», explica la actriz de 59 abriles.
«Tiene una gran visión para las escenas y la capacidad de ejecutarlas. Es implacable, apasionado y no negocia. Me gusta. Creo que las mujeres a veces dan demasiado», dice.
La pequeña viola
Davis reconoce que, si su cónyuge Julius Tennon y ella no hubieran participado en la producción, 'G20', concebida por el productor Andrew Lazar, «seguramente no se habría presentado».
¿A qué la atrajo? «El género en sí. Me recordó a esas películas de acción de la vieja escuela con una historia, un héroe reacio, un llamado a la aventura, tal vez el síndrome del impostor y los obstáculos en el camino para superarse con su equipo diverso para obtener el elixir y poner fin a los malos», declara.
«Esas películas que vi cuando era niño me dieron ganas de hacerlo. Siempre traté de honrar a la pequeña viola, la hacía gritar. Y así gritó en el cine de leroy en Rhode Island, cuando tenía 6 años», recuerda.
Además de la Presidencia de los Estados Unidos (un tema presente que la ordenamiento pide que no toques), 'G20' aborda los problemas «atemporales» como los desafíos de la religiosa trabajadora o «el síndrome del impostor: cuando debe asumir un papel de liderazgo o enfrentarlo a una gran tarea y no sabe si puede llevarlo a cabo», explica.
«Siempre digo: 'Aquellos que dudan no están perdidos', son esas personas las que se detienen, ven el panorama y resuelven: 'No sé si puedo hacerlo … pero incluso lo temeré».
«Vemos este tipo de viaje en héroes como Luke Skywalker o Indiana Jones. Lo vemos en los héroes más grandes que el cine ha dado, y también en 'G20», concluye.
