
Durante la protesta pacífica en Frura el 30 de marzo, las fuerzas de seguridad dispersaron violentamente manifestantes, generando controversia tanto en el circunscripción como en ringlera. La protesta, inicialmente dirigida a enfrentarse las preocupaciones sociales, se intensificó cuando un clan de participantes supuestamente comenzó a disturbios. En respuesta, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas intervinieron con gases lacrimógenos y cañones de agua, rompiendo rápidamente la manifestación.
Además del alboroto, una transmisión en vivo mostró a un clan de ciudadanos haitianos que celebraban la energía policial contra los manifestantes. Las imágenes se extendieron rápidamente en las redes sociales, alimentando el debate sobre la naturaleza de la protesta y la respuesta de las autoridades.
El incidente ha intensificado las discusiones sobre las tensiones sociales en la región, con las autoridades que justifican su intervención según sea necesario para persistir el orden, mientras que los críticos argumentan que era un uso excesivo de la fuerza.
