Madrid, 26 de marzo (Efe) .- Un equipo de científicos ha rematado revelar, en ratones, el mecanismo que se activa solo minutos posteriormente del daño agudo en el hígado, un hallazgo que podría beneficiar a los pacientes con daño hepático trascendental y crónico e incluso aquellos que esperan un trasplante.
Ha rematado científicos del Centro Nacional de Investigación Oncológica (CNIO) de España al repasar cómo la suplementación con un ácido de Amión (glutamato) podría impulsar la regeneración del hígado, y hoy publican los resultados de su trabajo en la revista Nature.
El hígado es un entraña trascendental, indispensable en la digestión, el asimilación y la exterminio de las toxinas, y tiene una diplomacia única, la regeneración, que le permite reemplazar las células hepáticas dañadas por el tóxico que ellos mismos eliminan, ha detallado el CNI en una comunicación de prensa liberada hoy.
Pero el hígado deja de regenerarse si hay enfermedades con daño hepático crónico, como en la cirrosis, ha señalado este centro de investigación que ha recordado que son patologías cada vez más frecuentes, asociadas con malos hábitos dietéticos y consumo de bebida.
Un mecanismo desconocido hasta ahora
Por lo tanto, cultivarse a activar la regeneración hepática es una prioridad para mejorar todo el tratamiento de pacientes con daño hepático trascendental y además aquellos que han sido eliminados parte del entraña para eliminar un tumor.
Los investigadores han descubierto en modelos animales un mecanismo de regeneración hepática desconocida hasta ahora; Es un proceso que se activa muy rápido, solo unos minutos posteriormente de que ocurra el daño agudo en el hígado, y en él el aminoácido de gutamato juega un papel secreto.
Los autores han escrito en la revista Nature que, a la luz de sus resultados, la suplementación nutricional con glutamato puede impulsar la regeneración del hígado y beneficiar a los pacientes con daño hepático trascendental y crónico; Por ejemplo, aquellos en recuperación posteriormente de una hepatectomía (la exterminio de una parte o de todo el hígado), para estimular el crecimiento del hígado, o incluso aquellos que esperan un trasplante.
Según Nabil Djouder, superior del categoría de factores de crecimiento, nutrientes y cáncer del CNIO y uno de los autores del estudio, una dieta y un estilo de vida poco saludable pueden afectar la regeneración del hígado, y ha valorado que estos resultados describen un mecanismo fundamental y universal que permite que el hígado se regenere posteriormente del daño agudo.
La conexión entre el hígado y la núcleo ósea
El descubrimiento coetáneo es novedoso, ya que describe una comunicación entre dos órganos diferentes, el hígado y la núcleo ósea, que involucra el sistema inmune, y muestra cómo los dos están interconectados por el glutamato.
Después del daño hepático agudo, las células hepáticas producen glutamato y lo vierten en el torrente escarlata; El glutamato llega a la cepa a la núcleo ósea, en los huesos, donde activa un tipo de células del sistema inmune (monocitos).
Los experimentos se han llevado a angla en modelos animales, pero sus resultados se han demostrado con herramientas bioinformáticas, utilizando bases de datos de ratones y humanos.
Según DjoUder, en el futuro se podría asesorar la suplementación con glutamato en la dieta posteriormente de la exterminio del hígado, y además para estrechar el daño al hígado causado por la cirrosis, frecuente en pacientes con mala dieta o estilo de vida no saludable o en otras enfermedades hepáticas graves.
Este estudio ha sido financiado con fondos públicos del Ministerio de Ciencias, Innovación y Universidades de Español a través del software de 'desafíos de investigación', y privado de la Fundación BBVA y la Asociación Española contra el Cáncer (AECC).
