Santo Domingo.- La caudal de la República Dominicana fue remedida a la hechicería de Marco Antonio Solís. El quimérico cantante mexicano -Songwriter, conocido como «El Buki», ofreció un concierto inolvidable en el estadio Quisqueya, donde miles de seguidores vibraron con cada nota y cada palabra de sus canciones icónicas.
Como parte de su tournée «Closer to You Tour 2025», Solís aterrizó en un suelo dominicano que despertaba una ola de expectativas. Desde las primeras horas, los alrededores del estadio estaban llenos de fanáticos ansiosos por presenciar una oscuridad que prometía emociones a la piel.


El recital fue una tournée por las décadas de trayectoria del intérprete, desde sus éxitos con los Bukis hasta las baladas que han definido su carrera en solitario. «Si no te hubieras ido», «tu amor» y «más que tu amigo» fueron solo algunas de las joyas musicales que resonaron en un estadio que se convirtió en un coro masivo.
La puesta en espectáculo complementó perfectamente la esencia romántica del concierto. Iluminación tardía, pantallas gigantes que proyectan imágenes evocadoras y un sonido impecable combinado para crear una ámbito íntima a pesar de la inmensidad del perímetro.
Pero más allá de la producción, fue la conexión entre Solís y su audiencia lo que hizo esta presentación específico. Con su carisma característico, el cantante expresó su obligación al pueblo dominicano durante abriles de fidelidad y bienquerencia. «Es un privilegio estar aquí contigo, compartiendo la más hermosa que tenemos: la música», dijo en medio de los aplausos.
El final de la oscuridad llegó entre ovaciones y un cerebro de emociones. Con un «nos vemos pronto» cargado de nostalgia, Marco Antonio Solís se despidió de Santo Domingo, dejando detrás un huella de saludos indelebles. Una oscuridad donde la música, el bienquerencia y la historia se fusionaron en un espectáculo digno de una cartel.

