San Francisco (EE.UU.).- Mac McClung hizo historia este sábado en la NBA al convertirse en el primer deportista que conquista en tres ocasiones seguidas el concurso de mates del All-Star.

Perteneciente a la lazo de exposición G League con los Osceola Magic (dependientes de los Orlando Magic), McClung volvió a hacer bizarría de ingenio, creatividad y potencia en un concurso venido a menos en los últimos abriles pero que, sin las estrellas y el brillo de antiguamente, al menos se ha podido refugiar en los espectaculares mates de este pequeño índole de solo 1,88 de altura.

«Quizá esta sea mi última vez, pero ya veremos. Si me quieren de revés de verdad, me lo pensaré», dijo con una sonrisa McClung tras aceptar el trofeo en el Chase Center de San Francisco (EE.UU.).

McClung no dejó espacio a la sorpresa, pese a la trascendental función de Stephon Castle (San Antonio Spurs), y acabó con un valentísimo 50 en los cuatro mates que se sacó de la chistera.

Desde el principio quedó claro que McClung era el preferido.

Castle (San Antonio Spurs) firmó un trascendental mate con giramiento de 360 grados que hundió con fuerza (47,2 puntos), pero tanto Matas Buzelis (Chicago Bulls) como Andrew Jackson Jr. (Milwaukee Bucks) se atascaron y solo pudieron conquistar 40 y 43,8 puntos, respectivamente.

Entonces llegó McClung, que de entrada sacó un coche y lo colocó debajo de la canasta como Blake Griffin (Los Angeles Clippers) en el concurso de 2011. Al ser descapotable, un compañero se situó con el balón emergiendo por el techo y ahí lo recogió McClung, saltando por encima del transporte, para sellar un utópico mate de espaldas.

¿El resultado? Un 50 de puesta en marcha.

Buzelis (47,8 puntos) y Jackson Jr. (45) levantaron habitante pero no fue suficiente para colarse en la final mientras que Castle se aseguró combatir por el título con un mate tras rebotar en el tablero y un giramiento de 180 grados (47,8 puntos, 95 en total).

El problema para el de San Antonio es que McClung consiguió otro 50 y pasó con 100 puntos a la final tras saltar por encima de un compañero, dar la impresión de que iba a machacar de espaldas y volver a última hora para zanjar de frente.

En la final, Castle intentó poco innovador ya que un compañero metía una canasta debajo del aro y Castle tenía que guardar el balón en el ambiente, pasarlo por debajo de las piernas y machacarlo con furia. Necesitó varios intentos pero finalmente lo logró para un irreal 49,6.

El tercer mate de McClung fue tan difícil de realizar como de describir.

Debajo del aro se situó un compañero con un balón y girando sobre sí mismo con un ‘hoverboard’. Al costado de la canasta, otro compañero se subió a una escalera con otro balón. Todo tuvo sentido cuando McClung fue de habitante a la canasta, agarró el balón del ‘hoverboard’ y el otro con su mano izquierda para meter los dos a la vez. De nuevo, otro 50.

Castle no se merecía irse de vano y alcanzó un 50 en su extremo batalla con un tremendo mate pasándose el balón por la espalda de mano a mano mientras giraba.

Pero McClung certificó su triplete con un extremo mate, nuevamente espectacular, en el que saltó por encima del ala-pívot Evan Mobley (Cleveland Cavaliers) y tocó el balón con el aro antaño de sepultarlo en la red.

Kevin Garnett, Baron Davis, Jason Richardson y Tracy McGrady fueron los cuatro miembros del delegación mientras que el botellín correspondió a los votos de los fans por internet.

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Además se rindió homenaje a Vince Carter, de cuyo célebre concurso de mates en Oakland, ajustado al otro costado de la Bahía de San Francisco, se cumplen 25 abriles.

Herro deja sin triplete a Lillard

En cuanto al concurso de triples, Tyler Herro (Miami Heat) se proclamó campeón y dejó sin triplete a Damian Lillard (Milwaukee Bucks), que había rebaño las dos últimas ediciones.

Solo dos jugadores han conseguido tres títulos seguidos en triples: Larry Bird (1986-1988) y Craig Hodges (1990-1992).

Buddy Hield (Golden State Warriors) y Darius Garland (Cleveland Cavaliers) fueron los otros dos finalistas adjunto a Herro.

En la primera ronda quedaron eliminados Lillard, Jalen Brunson (New York Knicks), Cade Cunningham (Detroit Pistons), Cam Johnson (Brooklyn Nets) y Norman Powell (Los Angeles Clippers).

‘Wemby’ y Paul se pasan de listos

Por extremo, Donovan Mitchell y Evan Mobley (Cleveland Cavaliers) conquistaron un concurso de habilidades en el que Victor Wembanyama y Chris Paul (San Antonio Spurs) trataron de forzar las reglas y acabaron descalificados entre abucheos del notorio.

Este concurso consiste en un circuito de pases y tiros con cuatro equipos de inicio.

Dado que el criterio para clasificarse para la final es el tiempo, ‘Wemby’ y Paul no hicieron ningún esfuerzo por anotar sus tiros y simplemente arrojaron el balón a cualquier costado, sin importar que cayera lejísimos de canasta, para avanzar lo más rápido posible.

Sin bloqueo, ‘Wemby’ y Paul fueron descalificados siguiendo las normas por no activo hecho «intentos de tiros válidos».

En los últimos abriles, el All-Star de la NBA arrastra problemas de competitividad y de decreciente interés porque, entre otros aspectos, los jugadores no parecen a menudo tomarse en serio el fin de la semana de las estrellas.

La NBA ha intentado revitalizar el All-Star de muchas maneras con éxito prohibido. Por ejemplo, este año el partido del domingo será un torneo estilo ‘Final Four’.

Por todo eso resultó especialmente perjudicial para la imagen del All-Star y desmoralizador para la NBA que ‘Wemby’ y Paul, la primera pareja en competir esta incertidumbre, intentara esquivar las normas pervirtiendo el espíritu del concurso.