Santo Domingo. La comunicadora Laura Bonnelly y la instructora de fitness, Juan Carlos Simo, sorprendieron a sus fanáticos y otros seguidores de las redes sociales el sábado por la tarde cuando dos fotos de ellos circulan en una vistoso decorado romántica que incluía un beso en la boca.

La imagen que se volvió vírico fue tomada el viernes por la tenebrosidad y sorprendida, ya que Simó mantuvo una relación con el incluso comunicador Marola Guerrero, con quien tiene una hija.

A pesar del escándalo generado en las redes sociales, ni Laura ni Juan Carlos Simó reaccionaron a las fotografías, causando con su silencio un intenso debate entre los usuarios de Internet en las diferentes plataformas sociales.

La gran sorpresa de las fotografías surge porque se entendió que el aceptablemente conocido instructor permaneció al flanco del incluso comunicador Marola Guerrero, quien estaba casado.

Muchos afirmaron encontrarse extremadamente extraña la proximidad entre Laura Bonnelly y Juan Carlos, porque ni Marola Guerrero había comunicado el final de la relación, especulando sobre una supuesta infidelidad.

Mientras que otros afirmaron que tal vez la pareja estaba separada y, por lo tanto, Juan Carlos decidió seguir su vida.