El acuerdo, conocido como la «hoja de ruta para prevenir el tráfico ilícito y la proliferación de armas, municiones y explosivos», tiene como objetivo mejorar la coordinación intergubernamental y reforzar las capacidades de aplicación de la ley para encarar una de las principales amenazas de seguridad de la región. Encabezado por la OEA y el Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo (PONDIS), con el respaldo financiero de la Unión Europea, la iniciativa además respalda la prevención de la violencia, el control de armas y las mejores estrategias de investigación y crítica.

El evento contará con figuras secreto, incluido el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, el stop representante de la ONU para los Asuntos de Desarme, Izumi Nakamitsu, y los funcionarios de seguridad de Guatemala, Panamá, la República Dominicana, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Belice. Las medidas secreto en el acuerdo incluyen controles fronterizos mejorados, unidades especializadas contra la comercio y sistemas de seguimiento para frenar la proliferación de armas ilegales en la región.