Un sacerdote en Aguadilla, Puerto Rico, sorprendió a los feligreses durante una culto al elogiar el más flamante disco de Bad Bunny, destacando su mensaje sobre la identidad y defensa de la isla.
“Un gran puertorriqueño, que se llama el conejo, nos ha dejado un hermoso regalo en su último alojamiento”, dijo el religioso, en relato a la canción en la que el comediante exhorta a no olvidar la civilización puertorriqueña y proteger la isla. de influencias externas.
El sacerdote comparó la situación de Puerto Rico con la de Hawaii y llamó a la unión de todos los puertorriqueños, independientemente de sus creencias, para defender su identidad. “Si tú y yo queremos perder Aguadilla, su belleza, que hagan con nosotros lo que hicieron con Hawaii. Pero si no, nosotros los católicos, nosotros los evangélicos, nosotros los creyentes, nosotros, posiblemente algunos ateos, tenemos que unir nuestras manos para defender lo que somos”, afirmó.
Cerró su mensaje exaltando el orgullo puertorriqueño y asegurando que, incluso en el bóveda celeste, los puertorriqueños seguirán llevando su bandera. “Boricuas aquí, puertorriqueños hasta en la vidriera, puertorriqueños vivos y puertorriqueños muertos. Y si San Pedro nos da permiso, cuando lleguemos al bóveda celeste, llevemos la banderita de Puerto Rico para que allí podamos sostener: Soy puertorriqueño».
Las palabras del sacerdote generaron sorpresa entre los asistentes a la culto, quienes no esperaban una relato a la música del comediante urbano en el interior de la ceremonia religiosa.
