La calidad de la atención médica en República Dominicana deja mucho que desear. Este es un tema espinoso de afrontar ya que el médico es el hacedor de peligro, al igual que su formación, habilidades, actitudes, responsabilidades y ética profesional. Las consideraciones y reflexiones corresponden al Dr. Nelson Rodríguez Monegrodiestro en temas de salubridad y exdirector del Servicio Nacional de Salud (SNS).

Hay muchos problemas en ese orden, pero prefieren acomodar silencio, entre otras cosas. Sin requisa, muchos guardan silencio. “Sería injusto no mencionar las condiciones laborales, los salarios, la disponibilidad de medicamentos e insumos y ayudas de diagnóstico disponibles en los centros de salud”, afirma el profesional.

Contradicciones

Se refiere a contradicciones con los informes de encuestas que hacen remisión a una inscripción satisfacción del paciente. Llama la atención la inscripción satisfacción de la gentío, pero quienes conocen el sistema creen que debe tener problemas con el diseño de estas encuestas, afirma el analista del sistema.

Acceso a servicios

Accesibilidad de Servicios de Salud. ¿Hay servicios de salubridad disponibles en las comunidades y son equitativos para todas las personas, independientemente de su ubicación geográfica o nivel socioeconómico? El profesional de la salubridad alega que no.

Atención Primaria

El tan cacareado tema de la Atención Primaria se ha mantenido en el plan de mejora. Sin requisa, las redes integradas de Servicios de Salud (RISS) no son evidentes y no se han dispuesto de las partidas presupuestarias que permitan ejecutar esta ya amplia iniciativa, analiza Rodríguez.

Esta desaparición da como resultado una disparidad en la atención entre áreas geográficas, rurales y urbanas y una errata de cobertura de las poblaciones más vulnerables y necesitadas.

Costos de atención

Al analizar los costos asociados a la atención médica, ¿son accesibles a la población los servicios, incluidos seguros, copagos y gastos de saquillo?

Piden ayuda en los medios

No tienes que hacer ningún esfuerzo para conocer la ingenuidad; bastaría con escuchar los programas de radiodifusión y televisión para encontrar a muchas personas solicitando bienes económicos o intermediación de “personas influyentes”.