La ordenamiento alerta de un severo retroceso en la lucha contra la desinformación.

Miami.- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó su profunda preocupación por el fresco anuncio del superhombre tecnológico Meta de eliminar su software de demostración de datos y sustituirlo por un sistema de “notas comunitarias”. Según el organismo internacional, la medida anunciada por la matriz de plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp representa un severo retroceso en la lucha contra la desinformación y contradice principios fundamentales incluidos en la Declaración de Salta II de la SIP, sobre principios de licencia de expresión. expresión en la era digital.

El Principio 11 de la Declaración de Salta II establece que “la difusión maliciosa o deliberada de desinformación por parte de actores estatales o privados afecta la confianza pública y socava los procesos democráticos. Además de las responsabilidades de quienes transmiten, distribuyen, amplifican o monetizan estos mensajes, es necesario adoptar políticas informativas y de alfabetización digital sobre el impacto de las tecnologías”.

Para la SIP, la intrepidez del Meta de renunciar a su responsabilidad directa de repasar la información y delegarla exclusivamente en usuarios anónimos debilita los esfuerzos necesarios para combatir la difusión de parte falsas, un problema que incide directamente en la distorsión del debate conocido y, en consecuencia, afecta profundamente la calidad del sistema tolerante.

La entidad que agrupa a más de 1.300 medios de comunicación de todo el continente además se refirió al principio 14 de la Declaración de Salta II, que establece: “Los intermediarios tecnológicos, así como los desarrolladores de sistemas de IA y otras tecnologías digitales, deben respetar los derechos en el desarrollo de sus actividades, promover la libertad de expresión y resistir la presión de gobiernos y grupos de poder. Deben implementar políticas de autorregulación para evitar maniobras de desinformación y la violación de derechos de terceros en sus plataformas. Las reglas de moderación y curación de contenidos deben ser claras y transparentes, permitir el ejercicio de los derechos de queja y revisión y adaptarse a los estándares internacionales de derechos humanos”.

Para la SIP, el anuncio del director militar de Meta, Marck Zuckerberg, de sustituir el control de la desinformación por un maniquí de “notas comunitarias” similar al utilizado por la plataforma X (antaño Twitter) carece de la transparencia y el rigor necesarios para avalar que se cumplan los estándares de moderación y curación de contenidos. cumplir con las normas internacionales de derechos humanos. Por tanto, este cambio no sólo pone en peligro los derechos de los usuarios, sino que además fomenta un entorno digital susceptible de manipulación y exceso. También genera un peligroso precedente si otras plataformas adoptan políticas similares y, adicionalmente, porque puede incentivar regulaciones estatales que generalmente se traducen en censura previa, violando estándares internacionales.

La intrepidez de Meta se suma a otras anteriores de la misma empresa en las que desjerarquizó o penalizó los contenidos periodísticos generados por medios profesionales, principal contraveneno contra la desinformación. Esto es lo que ocurrió con el corte de parte sobre sus productos en Canadá tras la aprobación de la ley de protección de derechos de autor en ese país; con la modificación de sus productos para minimizar las parte verificadas, y con la exterminio de sus programas para promover el periodismo en el ecosistema digital.

“La desinformación es una de las principales amenazas a la confianza pública y la estabilidad democrática. La intrepidez del Meta de eliminar la demostración profesional en sus plataformas debilita un pájaro crucial en la lucha contra este problema y deja un malogrado que difícilmente será llenado por un maniquí basado en usuarios anónimos», afirmó José Roberto Dutriz, presidente de la SIP y director militar y director. de La Prensa Gráfica, de El Salvador.

Por su parte, Carlos Jornet, segundo vicepresidente del organismo y presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, destacó: “Esta medida contradice los principios fundamentales de la Declaración de Salta II, que requiere políticas claras, transparentes y basadas en estándares. . organizaciones internacionales para combatir la desinformación. Jornet, director periodístico del diario La Voz del Interior, de Córdoba, Argentina, afirmó: “Meta está enviando una señal equivocada en un momento en el que el compromiso con la libertad de expresión y los derechos humanos debe fortalecerse, no debilitarse”.

La Declaración de Salta II fue aprobada en la clausura de la Asamblea General de Córdoba, el 20 de octubre. La modernización adapta el texto diferente a los nuevos desafíos que enfrenta la licencia de prensa en el nuevo entorno digital.

Entre los temas secreto que se abordan en esta nueva traducción se encuentran la inteligencia químico; la opacidad de los algoritmos, que pueden fomentar la polarización y la difusión de información errónea, socavando así el debate conocido; las disrupciones comerciales generadas por las grandes empresas tecnológicas, que concentran el mercado publicitario, y los derechos de propiedad intelectual, cuyo respeto es fundamental para la viabilidad económica del periodismo.

El proceso de modernización de la Declaración de Salta fue un esfuerzo colectivo que implicó una amplia consulta, convocando a más de 150 personas y organizaciones representantes de medios de comunicación, empresas internacionales de tecnología y comunicación, think tanks, organizaciones intergubernamentales de derechos humanos, sociedad civil, académicos, periodistas y abogados. , para proporcionar información.