
Pedernales.- La arribada del botellín crucero al Puerto de Cabo Rojo el 11 de diciembre de 2024 pasó prácticamente desapercibida, poniendo de relieve la creciente desilusión entre los residentes locales. Inicialmente promocionada como una decisión al prolongado estancamiento crematístico de Pedernales, la iniciativa de los cruceros no ha acabado crear beneficios tangibles para la comunidad.
A pesar de los esfuerzos de diversas entidades como el Gobierno, la Autoridad Portuaria Dominicana (Apordom), el Ministerio de Turismo (Mitur), la Dirección de Asociaciones Divulgado Privadas (DGAPP) y la empresa operadora ITM, los vecinos sienten que las inversiones prometidas se han cumplido. no se tradujo en mejoras significativas. El crucero, que llegó con turistas, fue recibido con indiferencia por muchos lugareños, lo que refleja la equivocación de conexión entre la actividad portuaria y la posesiones locorregional.
La equivocación de comunicación y la imposibilidad de integrar las llegadas de cruceros al tejido crematístico de la región han dejado a la iniciativa luchando por obtener un impacto verdadero en Pedernales, una región que durante mucho tiempo ha enfrentado defección crematístico.
