Haití.- Al menos 20 de los casi 400 agentes de policía kenianos desplegados en Haití bajo la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) respaldada por la ONU han presentado cartas de renuncia en los últimos dos meses, citando pagos atrasados ​​y malas condiciones laborales. A pesar de sus quejas, los agentes siguen en servicio, lo que contradice la afirmación del director de policía Douglas Kanja de que los salarios estaban al día. Los informes indican que el final cuota a los oficiales fue en septiembre.

La ocupación del MSS, cuyo objetivo es combatir la creciente violencia de las pandillas en Haití, enfrenta problemas de ético, escasez de posibles y apoyo internacional insuficiente. Los oficiales informan que carecen de municiones y equipos adecuados para hacer frente a las crecientes amenazas de las pandillas, que han intensificado los ataques contra posiciones kenianas. Además, experiencias angustiosas, como presenciar restos humanos en las calles, han puesto a prueba aún más su determinación. La billete limitada de otros países ha exacerbado estos desafíos, dejando a los oficiales kenianos soportar gran parte de la carga.

En medio del pérdida del control de las pandillas en Puerto Príncipe y la inestabilidad política marcada por cambios de liderazgo, la ocupación del MSS lucha por cumplir sus objetivos. Los esfuerzos para modificar la ocupación en una fuerza de paz de la ONU enfrentan la concurso de países como China y Rusia, que piden más proporcionadamente tiempo para obtener la estabilidad. La combinación de desafíos logísticos, políticos y de seguridad subraya la dificultad de la ocupación para chocar la crisis cada vez más profunda de Haití.