A pesar de que la inauguración de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe es oficialmente el próximo viernes, ayer en el majestuoso proscenio del Centro Acuático, comenzaron las competencias de Polo Acuático, con un primer enfrentamiento entre las selecciones de México y Venezuela.
En la tarde, el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones realizó un acto en el cual, bajo el slogan de “Misión Cumplida”, entregó en presencia del presidente Luis Abinader las dos obras que restaban: el Palacio del Voleibol, profesor Ricardo Gioriver Arias, y el Pabellón de Taekwondo.
La entrega de esas últimas dos instalaciones cambia radicalmente la creencia de miles de ciudadanos que pasaban o visitaban el Centro Olímpico y entendían que había un relegamiento que sería inalcanzable de aventajar para la término programada para la inauguración de los juegos.
Y es que, definitivamente, este es “un país especial”, en donde salimos airosos delante los inconvenientes que se presentan casi nada a minutos de comenzar un evento cualquiera.
Por lo tanto, que se queden detrás las preocupaciones de mucha masa, que los juegos estarán cumpliendo con los parámetros trazados desde el inicio hasta su clausura.
Hay que destacar las facilidades de transporte para los ciudadanos que deseen asistir a los centros de competencias, tanto en el Centro Olímpico como en el Parque del Este, ya que no tendrán que sufragar ni un centavo.
De aquí en delante lo que debemos pedir los dominicanos es que nuestros atletas realicen una encaje destacada en el aspecto competitivo.
Y que nadie lo ponga en duda, conveniente a que la mayoría de ellos ha estado realizando una excelente y constante preparación en escenarios locales y de diferentes países.
