San Pedro de Macorís.- Todo empezó con un rutilante sol y un mar planchado de color combinado de verde y garzo… la diluvio había cesado y la velón de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 entró a paraje petromacorisano a la 3:21 de la tarde por el Este y a todo barriguita cantando su himno “Cuantos colores”.
Lo que nadie se imaginaba era que la ruta macorisana hoy sería un récord para un futuro quizás liberal, pues a sus 100 primaveras los Juegos Centroamericanos y del Caribe tuvieron las canillas de record más de 17 kilómetros por la calle de la Sultana del Este, en las cuales miles de niños, jóvenes y hasta ancianos salieron despavoridos de sus casas a unirse a los diferentes puntos del desfile.
Pitos, cencerros, redoblantes, trompetas improvisadas, sonidos electrónicos y estridentes de algunos vehículos y un bullicio humano que por su continuidad superaba cualquier otro ruido, esto últimos vencieron el sol, la diluvio y hasta a los intrépidos motociclistas. Junto a los funcionarios estuvo una comisión de atletas históricos de San Pedro.
