Un estudio de EY revela cómo la región alcanzó un punto de inflexión donde convergen la demanda de atención médica, la digitalización y la inversión privada, acelerando oportunidades concretas en cinco mercados esencia: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Panamá y República Dominicana, posicionando a la región como el nuevo corredor táctico para las Ciencias de la Vida en América Latina.
“La región está en el punto exacto donde surgen oportunidades: una combinación de modernización regulatoria, presión tecnológica y alta demanda, convierte a Centroamérica, Panamá y República Dominicana en un laboratorio vivo para rediseñar el futuro del sector salud”, explicó Héctor Rivera, socio de Health & Life Sciences de EY.
Liderazgo regional en construcción
El mercado farmacéutico iberoamericano alcanza los USD 135.980 millones en 2025 y la región centroamericana, Panamá y República Dominicana concentran dinamismos que los distinguen del resto de América Latina:
Costa Rica es el único mercado iberoamericano emergente incluido en el ranking de Cushman & Wakefield de hubs de Ciencias de la Vida (2024-2025), con más de 90 multinacionales establecidas y concentra el 52% de las nuevas inversiones en dispositivos médicos en América Latina.
República Dominicana es el tercer exportador de dispositivos médicos de América Latina, con exportaciones que alcanzaron los USD 2,250 millones en 2025, 87 zonas francas activas y más de 820 empresas en operación.
Guatemala es el mercado farmacéutico más ínclito de Centroamérica y abastece a más de 40 mercados internacionales, con más de 4.000 ensayos clínicos realizados históricamente.
Las exportaciones farmacéuticas centroamericanas crecieron 35,3% en los últimos cinco abriles, superando los USD 1.095 millones en 2024, frente a USD 809 millones en 2020.
Panamá se consolida como un hub logístico-farmacéutico regional con un pago total en sanidad de USD 5.100 millones en 2024 y la Ley 419 como áncora de eficiencia regulatoria.
Honduras experimentó un crecimiento cercano al 9% en el sector farmacéutico para 2025, uno de los más altos de la región.
Transformación en marcha
El documentación advierte de que el crecimiento está impulsado por aspectos como el envejecimiento de la población, ya que 1 de cada 6 personas en 2030 tendrá más de 60 abriles. El aumento de las enfermedades crónicas y la colonia que redefine la demanda de servicios de sanidad.
Estos nociones, en conjunto, generan presión sobre los sistemas públicos y amplían el espacio para la inversión privada, la innovación tecnológica y los modelos híbridos de atención.
“Los próximos liderazgos regionales serán aquellos que dominen la convergencia: regulación ágil, datos confiables y financiamiento inteligente en una misma mesa”, agregó Rivera.
