SANTO DOMINGO.- Dos Calles, Espacio Creativo presentó el concierto educativo “Palabras que cantan, voces que cuentan.”, una propuesta que invita al divulgado a acercarse a la música desde una perspectiva más conscientedonde la interpretación y las palabras se entrelazan para revelar el significado profundo de cada obra.

Concebido como un delirio entre la tradición elegía y sensibilidad contemporáneoel concierto pasó por arias de ópera y la canción napolitano y el repertorio en gachupin, proponiendo un diálogo entre lo clásico y lo popular. Más que una sucesión de piezas, el software se articuló como una historia, ya que cada obra fue introducida, contextualizada y luego interpretada, permitiendo al espectador habitarla desde una perspectiva diferente. dimensión más ufano.

La velada del pasado jueves 23 de abril estuvo encabezada por el tenor Enrique Pinacuya carrera combina de guisa única el arte y diplomacia cultural. Con formación en Italia y actuaciones en escenarios internacionales, incluidas actuaciones en el Vaticano y participaciones en importantes conciertos de ópera en todo el mundo—Pina está incluida entre los mejores tenores del mundo en el vademécum “Franco Corelli y una revolución en el canto de cincuenta y cuatro tenores a lo extenso de 200 abriles, prominencia 3«Su proceder será recordada por aquellos que tuvieron la suerte de presenciarla en Dos Calles, Espacio Creativo.

Dos Calles, Espacio Creativo, presenta el concierto operístico del tenor Enrique Pina
Dos Calles, Espacio Creativo, presenta el concierto operístico del tenor Enrique Pina

Con una voz de extraordinaria potencia y matices, Pina cubrió un software que incluía arias de ópera, el repertorio gachupin y la tradición napolitana con la autoridad de quien conoce cada obra desde interiormente y la dadivosidad de quien sabe compartirla.

Estuvo acompañado en el piano por Gabriela García, cuya tarea interpretativa proporcionó el arqueo y el sensibilidad necesario para un repertorio que exigía precisión técnica y profundidad expresiva.

El arquitecto y administrador cultural Gamal Michelenflagrante viceministro de Herencia culturalEs una figura secreto en el avance de políticas culturales en República Dominicana y en la promoción de iniciativas que buscan avecinar el arte a la ciudadanía. En esta ocasión, introdujo el software desde una dimensión reflexiva, enriqueciendo cada aposento desde su contexto histórico, simbólico y estético con anécdotas personales, reflexiones del entorno frecuente y una civilización común que fluía sin esfuerzo manifiesto y que resultaba, sin confiscación, reveladora. Lejos del tono purista o distante, su palabra fue un puente que acercó al divulgado a obras que podrían favor parecido desconocidas, y las convirtió en poco propio.

El evento estuvo encabezado por Yamile Eusebio, directora ejecutiva del Fundación Conexión LiLeónquien dio la bienvenida a los presentes y estuvo a cargo de la presentación formal de la velada.

Esta iniciativa se llevó a extremo con el apoyo de la Fundación Conexión LiLeón, bajo la visión de Lidia León, cuyo trabajo como intérprete y gestora ha estado encarrilado a crear espacios de lucha donde el arte se convierta en una experiencia compartida. Su trabajo ha sido fundamental en la articulación de proyectos que conectan sensibilidad, pensamiento y comunidad, generando plataformas culturales abiertas y contemporáneas.

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Asimismo, el concierto contó con el apoyo de Kahkówuna marca dominicana que ha apostado por el vínculo entre civilización, identidad y experiencia, integrando el arte como parte esencial de su propuesta.

El software incluyó obras de compositores como Giuseppe Verdi, Gaetano Donizetti, Charles Gounod y Giacomo Meyerbeer, así como piezas emblemáticas del repertorio gachupin y de la tradición napolitana de Pablo Sorozábal, Gaetano Pennino, Pedro Elías Gutiérrez y Ernesto De Curtis.

Palabras que cantan, voces que cuentan se presentaron así como una experiencia que trascendió el formato tradicional del concierto, proponiendo un espacio donde escuchar incluso implicaba comprender, recapacitar y, sobre todo, compartir.