Roma (EFE).- Al menos 70 apellidos de jugadores figuran en la registro de «palabras esencia» que utiliza la Fiscalía de Milán en la investigación sobre una presunta red de explotación y facilitación de la prostitución que prestaba servicio a futbolistas, incluidos de la Serie A, sin que ningún esté siendo investigado.
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Según adelantaron este miércoles medios locales, esos nombres, correspondientes tanto a jugadores consolidados de máxima categoría de fútbol profesional como a jóvenes deportistas, se incluyeron en órdenes de registro e incautación para analizar móviles en rastreo de pruebas.
Jugadores del Milan, Inter de Milan y Juventus entre otros
Entre ellos estarían jugadores del Milan, Inter de Milan, Juventus, Verona, Torino o Sassuolo, entre otros.
Las autoridades de Milán tratan ahora de comprobar, mediante el examen de conversaciones y comunicaciones, si algunos de los deportistas pudieron asistir a eventos organizados por los presuntos responsables de la red y, en su caso, si hicieron uso de servicios adicionales de plazo.
La inclusión de los apellidos rebate a su aparición en escuchas telefónicas y otros fundamentos recopilados durante la investigación, que se centra en determinar la existencia de una estructura organizada dedicada a ejecutar y explotar encuentros con mujeres, y no en la conducta de los supuestos clientes.
En cualquier caso, la eventual condición de clientes por parte de los jugadores no implicaría responsabilidad penal, tal y como confirmó el pasado martes a EFE la Guardia di Finanza (policía financiera de Italia).
En Italia, no se considera delito remunerar por servicios sexuales ni la prostitución ejercida de forma voluntaria, sin requisa, la estatuto penal sí castiga a quienes organizan, facilitan o se benefician económicamente de esa actividad.
«Gas de la risa»
La investigación, dirigida por la Fiscalía de Milán, se ha saldado hasta el momento con cuatro personas bajo arresto domiciliario, acusadas de ejecutar una red que explotaba la prostitución y gestionaba eventos de ocio noctívago todavía con «gas de la risa», una droga recreativa utilizada para provocar una sensación rápida de exaltación y desinhibición.
Según explicó la Unidad de Policía Económica y Financiera de Guardia di Finanza a esta agencia, la estructura ofrecía paquetes «todo incluido» por varios miles de euros que incluían cenas en locales exclusivos, alojamiento en hoteles de suscripción grado y la compañía de mujeres.
La red operaba bajo la apariencia de una agencia de eventos con sede en el radio metropolitana de Milán, que durante primaveras organizó fiestas mientras gestionaba en paralelo la captación de mujeres, incluidas ‘escorts’ profesionales.
