Especialista en medicina materno-fetal, Dr. Jezid Miranda, destaca el impacto del VSR en los lactantes latinoamericanos y el papel secreto de la inmunización durante el estorbo
Santo Domingo, República Dominicana — El virus sincitial respiratorio (VRS) es una de las principales causas de hospitalización en bebés menores de seis meses, y los países de ingresos bajos y medianos representan casi el 99% de la mortalidad mundial por esta enfermedad. Así lo advierte el doctor Jezid Miranda, médico obstetra-ginecólogo con subespecialidad en medicina materno-fetal y profesor de la Universidad de Cartagena, quien hace un llamado urgente a inspeccionar la prevención durante el estorbo como una aparejo preventiva de primer nivel.

Un virus antiguo con consecuencias modernas
Con más de 80 primaveras de historia, el RSV es un virus ARN que provoca la fusión de las células respiratorias -de ahí su nombre “sincitial”- generando una inflamación severa que puede derivar en bronquiolitis, pulmonía, hipoxemia y, en los casos más graves, la escazes de ventilación mecánica. Los más vulnerables son los bebés menores de seis meses, los prematuros o con malformaciones cardíacas o pulmonares y los adultos mayores de 65 primaveras.

“Lo que puede comenzar como una enfermedad de unos pocos días puede terminar en una muerte evitable”, dice el Dr. Miranda, subrayando la emergencia de llevar a cabo tempranamente.
El estorbo como oportunidad inmunológica

Uno de los avances más significativos en la prevención del VRS es la prevención materna. Según el experto, la placenta no sólo cumple una función nutricional, sino que asimismo actúa como entraña inmunológico: los anticuerpos generados por la mamá se transfieren al feto, protegiéndolo durante las primeras semanas de vida, cuando su sistema inmunológico aún es inmaduro y no puede tomar vacunas directamente.

Este principio asimismo se aplica a otras vacunas recomendadas durante el estorbo, como la del tétanos, la tos ferina, la influenza y la COVID-19. Además, la doctora Miranda enfatiza que la prevención debe repetirse en cada estorbo, ya que el objetivo es originar anticuerpos específicos para cada nuevo bebé.

Seguridad, mitos y la organización de Capullo
Ante las frecuentes dudas, el experto es concluyente: las vacunas han sido probadas exhaustivamente y sus beneficios superan con creces los leves enseres secundarios. No afectan el progreso de órganos ni el neurodesarrollo del bebé, y pueden administrarse simultáneamente con otras vacunas sin aventura.
El doctor Miranda asimismo impulsa la citación organización Capullo, que consiste en inocular a todo el entorno del recién nacido -padres, abuelos y cuidadores- para compendiar la circulación del virus en el hogar. «El principal obstáculo es la desinformación. Cuando los médicos explican estos beneficios en la consulta prenatal, las pacientes suelen aceptar la vacuna con confianza», señala.

Un compromiso más allá del parto
El mensaje del Dr. Miranda es claro: la costura del tocólogo no termina en el momento del origen. «La vacunación materna es una estrategia racional, rentable y coherente. Al proteger a la madre, protegemos al recién nacido», concluye.