Luego de una conquista por 9-0, que les dio foja de 4-0 en la ronda de grupos, Japón se enfoca en los cuartos de finales, donde se enfrentará al perdedor del placer de hoy entre República Dominicana y Venezuela.
El partido de cuarto de final entre Japón y el perdedor del placer de hoy entre Dominicana y Venezuela será el sábado a las 9:00 p.m. en el loanDepot park de Miami.
Los japoneses, aunque clasificados, tuvieron en ruta a sufrir una derrota sorpresiva al ser blanqueados en las primeras siete entradas por el pitcheo de los descalificados de Chequia.
Sin incautación, los japoneses irrumpieron en el cerrojo del octavo capítulo, encabezado por un grand slam del cañonero de los Medias Blancas, Munetaka Murakami, rumbo a una conquista por 9-0, que les dio foja de 4-0 en la ronda de grupos. Ese tablazo fue el botellín grand slam que se ha conocido en el certamen de este año, que rompió un récord que se había fijado en la estampación del 2023. Los otros fueron por parte de Shohei Ohtani, Bo Gyeong Moon de Corea, Fernando Tatis Jr., de la República Dominicana y Stuart Fairchild, de China Taipéi.
No había tanto en placer en el cerrojo del Grupo C. Chequia (0-4) ya estaba eliminada del Clásico Mundial, mientras que Japón ya podía comenzar a enfocarse en los cuartos de final. Pero incluso en el revés, lo que ocurrió en Tokio quedará para el retentiva entre los aficionados del conjunto checo.
Luego de caer sobreanotados por 30-5 en sus primeros tres compromisos del Clásico Mundial, Chequia silenció al lineup japonés por gran parte de la excursión. Con Ohtani y Seiya Suzuki descansando, la ataque de Japón no pudo descifrar al abridor Ondřej Satoria. El derecho que casi alcanza las 80 mph con su recta y se convirtió en una celebridad entre la afinidad japonés al ponchar a Ohtani en el Clásico Mundial del 2023, recetó tres ponches en 4.2 entradas en blanco. Entre ellos incluyó al antesalista de los Azulejos, Kazuma Okamoto, en el segundo episodio.
Satoria, quien informó que la presentación del martes sería su última por la Selección de Chequia, fue ovacionado por el conocido en el Tokio Dome y recibió abrazos de sus compañeros cuando salió en el botellín capítulo. Rumbo al dugout, Satoria se aseguró de tomarse un momento para absorber el dominio en el Tokio Dome.
Fue sustituido por Michal Kovala, quien dejó a un corredor en circulación en el séptimo inning para abastecer el choque parejo. Japón estaba al borde de sufrir su primera derrota en el torneo como específico desde su caída el 9 de marzo del 2009 delante Corea. Ya habían estado blanqueados tras los primeros siete capítulos por primera vez en un Clásico Mundial desde el 17 de marzo del 2013 delante Puerto Rico.
Los contendientes finalmente entraron en ritmo en la octava entrada, detrás de jonrones de Ukyo Shuto y Murakami para anotar nueve rayas. Antes de su posterior turno de la excursión, Murakami llevaba de 14-2 con cuatro ponches. Pero castigó un pitcheo del izquierdo Ryan Johnson, enviándolo a 425 pies en dirección a las sillas del bosque central.
Cuatro serpentineros japoneses — Hiroto Takahashi, Hiroya Miyagi, Yumeto Kanemaru y Koki Kitayama — se combinaron para prescribir 14 ponches y conocer escasamente dos imparables en la blanqueada.
Pero la historia del colisión fue cómo batalló el conjunto de Chequia. Luego del posterior out, Satoria volvió al circunscripción y recibió una ovación de pie por parte de los más de 42,000 espectadores presentes.
