Santo Domingo. – El esperado partido del Clásico Mundial de Béisbol entre República Dominicana y Venezuela se podrá disfrutar en pantalla coloso en la Plaza Santo Domingo, ubicada en la avenida George Washington con Abraham Lincoln.
La proyección del placer, programado para este miércoles 11 de marzo, iniciará a partir de las 7:00 de la sombra, como parte de una iniciativa de la Alcaldía del Distrito Nacional (ADN) para el deleite de todos los capitaleños.
A través de un comunicado, el cabildo destacó que la Plaza Santo Domingo es uno de los escenarios de esparcimiento preferidos por los residentes de la renta.
«Con el mar Caribe de fondo y una pantalla gigante para deleitarse con el partido, el ambiente es el idóneo para asistir con toda la familia a ver este magno encuentro deportivo», enfatizó la alcaldía.
La entidad resaltó que la idea es un regalo de la alcaldesa Carolina Mejía para los capitaleños, premeditadamente de la gran expectativa que ha despertado este entrevista.
Anteriormente, el concejo del Distrito Nacional incluso había proyectado en pantalla coloso la carrera de Marileidy Paulino en los Juegos Olímpicos de París 2024, decorado en que la alcaldesa compartió con el notorio, pujando a la velocista criolla y estallando de alegría cuando la dominicana cruzó la meta en primer puesto.
“Ven con tu familia, invita a tus amigos y trae tu bandera para apoyar a tu equipo y vivir juntos esta gran fiesta del béisbol”, destaca un post colgado en las cuentas de redes sociales de la Alcaldía del Distrito Nacional.
República Dominicana ya se encuentra clasificada a cuartos de final, tras derrotar con holgura a Nicaragua (12 – 3), Países Bajos (12 – 1) e Israel (10 – 1), demostrando un gran poderío en su grupo.
El conjunto venezolano llega incluso con foja de tres victorias sin derrotas, haciendo prevalecer cercano a RD su status de favoritos en su montón.
El campeón del entrevista entre RD y Venezuela evitará confrontar en segunda ronda a Japón, el equipo que más logros exhibe en la historia del Clásico Mundial.
