GOODYEAR, Arizona.– El dominicano José Ramírez dejó claro que no necesita segundas oportunidades para hacer notar su poder.
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En su segundo compromiso de la Liga del Cactus, el antesalista de los Cleveland Guardians protagonizó una curiosa secuencia durante el duelo del lunes frente a los Arizona Diamondbacks en el Goodyear Ballpark.
En la tercera entrada, Ramírez conectó un batazo delante el además dominicano Juan Burgos que pareció aventajar la cerca antiguamente de regresar al contorno. Sin bloqueo, los árbitros decretaron doble por regla. El dirigente de Cleveland, Stephen Vogt, solicitó explicaciones, pero la valentía se mantuvo.
Lejos de incomodarse, Ramírez tomó revancha en su venidero turno al bate. El quisqueyano castigó un tiro de Antonio Menéndez con un cuadrangular de tres carreras por el floresta derecho, su primero de la pretemporada. El batazo recorrió 386 pies y despertó la ovación de los aficionados presentes.
Ramírez cerró la recorrido con acto de 3-2, demostrando que su poder está presto para la campaña.
Con ese mensaje elocuente, el cósmico antesalista reafirma su protagonismo ofensivo desde el comienzo de los entrenamientos primaverales.
