
Un conocido promotor exquisito dominicano, identificado en documentos federales oficiales de Estados Unidos como “Individuo A”, ha surgido como una figura central en un supuesto fraude de visas y esquema de soborno que involucra a un agente supervisor del Administración de Control de Drogas (DEA) estacionado en la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo.
Según documentos desclasificados provenientes de Washington, DC, el promotor, ampliamente conectado con la industria del entretenimiento dominicana, está marcado de explotar su reputación profesional y su extensa red de contactos para alistar individuos que buscan acelerar los procedimientos consulares estadounidenses a cambio de pagos sustanciales.
Los registros de la investigación indican que el individuo supuestamente ofreció un trato preferencial en el procesamiento de visas estadounidenses, aprovechando la credibilidad que había vacada a través de primaveras de trabajo con artistas y figuras del entretenimiento que viajaban frecuentemente a los Estados Unidos.
Una fuente de información identificada en el expediente como SOI-1 afirmó que el promotor había ventilado solicitudes de visas para terceros durante un período prolongado, presentándose como determinado con llegada e influencia en el interior del círculo diplomático y consular.
Si aceptablemente los documentos aún no especifican la escalera total de la operación ni el número de personas que pudieron haberse beneficiario, sugieren que investigadores federales están examinando posibles pagos ilícitos y vínculos directos entre el promotor y el agente supervisor de la DEA asignado a la comisión diplomática en República Dominicana.
El caso sigue bajo investigación activa en el interior de la autoridad de los EE. UU. y hasta el momento no se han revelado públicamente cargos formales ni detalles adicionales.
