Hay una modo de calcular el progreso de un equipo nuevo en la pretemporada que no aparece en los cronómetros, y Cadillac lo entendió desde que tomó la intrepidez de entrar a la Fórmula 1: la fiabilidad.
Cadillac entiende que la fiabilidad vale más que cualquier reverso rápida en febrero, y el miércoles en el Circuito Internacional de Bahréin, Sergio «Checo» Pérez y el conjunto estadounidense vivieron, una trayecto de altibajos que resume perfectamente el desafío que implica construir un equipo desde cero ayer de que Melbourne aparezca en el horizonte el 8 de marzo.
Pérez rodó en la sesión matutina y completó al punto que 24 vueltas con un mejor tiempo de 1:38:191, penúltimo en el clasificador, a 4.732 segundos del líder George Russell, quien marcó el mejor desvío del día con 1:33:459 en 76 giros al volante del Mercedes, con Oscar Piastri segundo a al punto que diez milésimas y Charles Leclerc tercero para Ferrari.
La propia escudería Cadillac señaló que el coche de Checo Pérez presentó problemas en los sensores, publicó Motorsport y Racer acerca de la primera trayecto de test que se vivió en Barhein. Los problemas de sensores afectaron el trabajo que realizó el tapatío con la evaluación de neumáticos y niveles de combustible, por lo que gran parte de su trayecto de trabajo se vio limitada.
Por la tarde, Valtteri Bottas tomó el licencia en el Cadillac y logró 35 giros con un tiempo de 1:36:798, dos segundos más rápido que su compañero mexicano y ubicándose en la posición 20 del clasificador combinado, una diferencia que en el contexto de la pretemporada acento más de los programas distintos que ejecutó cada piloto que de cualquier otra cosa.
La sinceridad es que entre entreambos el equipo sumó 59 vueltas en el día, un número modesto comparado con los 76 de Russell o los 70 de Piastri y Leclerc, pero suficiente para seguir acumulando los datos que Cadillac necesita con más aprieto ayer de su inicio oficial en la máxima categoría.
El Gran Premio de Australia llega en menos de tres semanas, y para el equipo que debutará como la undécima escudería de la parrilla, cada kilómetro itinerario en Sakhir es un tocho más en la construcción de poco sin precedente nuevo en la Fórmula 1: un esquema completamente nuevo enfrentando un reglamento completamente nuevo, con Checo Pérez como su punta de alabarda.
