Durante una entrevista realizada este viernes en el software matinal el diaLa Dra. Dhamelisse Then Vanderhorst, directora común del Hospital Pediátrico Doctor Hugo Mendoza, abordó la preocupante frecuencia de casos de maltrato pueril que recibe este centro de vigor, así como los mecanismos de detección y respuesta que se activan delante estas situaciones.
El entendido explicó que el hospital documenta constantemente casos de maltrato pueril, que, en su mayoría, provienen del entorno íntimo más cercano. Según detalló, padres, tíos y abuelos se encuentran entre los principales agresores. Indicó que el centro recibe entre dos y tres casos diarios de niños y niñas que son víctimas de maltrato.
Luego Vanderhorst señaló que el tropelía pueril puede adoptar muchas formas, incluido el tropelía físico, el tropelía sexual, el tropelía emocional y la negligencia. En ese sentido, afirmó que el tropelía sexual es una situación relativamente frecuente internamente de los casos atendidos por el hospital.
Desde 2020, el Hospital Pediátrico Doctor Hugo Mendoza cuenta con una dispositivo pueril especializada, conocida como Unidad de Condición, que funciona en coordinación con el Ministerio Manifiesto y el Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia (CONANI). Esta dispositivo es responsable de la identificación, gobierno y notificación de los casos de tropelía detectados.
El médico explicó que el primer paso es la identificación clínica por parte del pediatra, quien debe tener la preparación necesaria para cachear los signos de maltrato, como la presencia de hematomas u otras lesiones incompatibles con la vida o incremento del gurí. Como ejemplo, mencionó el caso de un bebé último de un año con fracturas en entreambos fémures, lesiones que luego se determinó que fueron causadas por repetidos ataques de la superiora.
Una vez identificado el caso, intervienen psicólogas especializadas de la Unidad de Condición y se notifica a Carrera Vida, que a su vez envía a un fiscal para evaluar la situación. De ser necesario, el último es retenido y trasladado al CONANI, con el objetivo de evitar que regrese al medio ambiente donde ocurrió el tropelía mientras se resuelve el proceso correspondiente.
Durante la entrevista, la directora del centro incluso destacó la importancia de la detección precoz por parte de madres y cuidadores. Señaló que muchas veces el tropelía pasa desapercibido, por lo que recomendó observar cambios en el comportamiento del gurí, como retraimiento, dificultades en la escuela o descuido de comunicación. Asimismo, indicó la importancia de revisar el cuerpo del gurí durante el baño para identificar posibles hematomas o signos de maltrato físico.
En el caso de las niñas, mencionó la presencia recurrente de infecciones vaginales o lesiones inusuales en las partes íntimas como señales de alerta, que deben motivar una evaluación médica inmediata.
Finalmente, Then Vanderhorst enfatizó que el Hospital Pediátrico Doctor Hugo Mendoza mantiene una política estricta frente a estos casos y que los responsables no pueden esquivar los protocolos de denuncia y protección cuando se detecta una situación de maltrato pueril.
