Cuando se comercio del mejor talento arreglado en la agencia redimido, nunca hay que descartar a los Dodgers. Especialmente cuando se están reforzando con la mira puesta en un tricampeonato.
Los Dodgers y el cultivador Kyle Tucker llegaron a un acuerdo por cuatro primaveras y US$240 millones, le dijo una fuente a Mark Feinsand de MLB.com la perplejidad del jueves. El club no ha confirmado el acuerdo, el cual incluye opciones para desaguarse del pacto a posteriori del segundo y tercer año, según reportes que incluyen a Ken Rosenthal, de The Athletic.
Tucker, quien cumple 29 primaveras el sábado, era considerado por consenso el principal agente redimido de esta temporada muerta. Rechazó una ofrecimiento calificada de los Cachorros, lo que significa que Chicago recibirá una selección compensatoria del Draft. Los Dodgers perderán sus selecciones tercera y sexta más altas en el próximo Draft, luego de ya poseer perdido sus selecciones segunda y casa de campo más altas y US$1 millón de su fondo de bonos internacionales como penalización por firmar al cerrador Edwin Díaz a principios de la temporada muerta.
Es un precio elevado, pero los Dodgers reconocen la privación de efectuar cuando surge la oportunidad de incorporar talento élite. Así como actuaron con valor al traer a Díaz, los ganadores de las últimas dos Series Mundiales atendieron de modo convincente su decano privación irresoluto.
Uno de los bates más completos del movilidad, el cultivador combina una disciplina élite en el plato con una robusto capacidad de contacto y poder plus, adicionalmente de la suficiente inteligencia en las bases como para impactar con las piernas, aun cuando no es particularmente veloz.
Desde 2020, su primera campaña como titular regular en las Grandes Ligas, Tucker ocupa el noveno división en las Mayores con un OPS+ de 143 (imperceptible 500 juegos disputados). También fue uno de escasamente seis jugadores en registrar al menos 100 jonrones, 100 bases robadas y 300 bases por bolas en ese descuido, y lo hizo con la segunda tasa de ponches más mengua (15.4%) entre todos los integrantes de ese corro. Solo 10 jugadores de posición han producido más WAR (según FanGraphs) que los 25.2 de Tucker en los últimos seis primaveras.
Seleccionado en el botellín puesto normal por los Astros en el Draft de MLB de 2015, proveniente de la H.B. Plant High School de Tampa, Tucker pasó sus primeros ocho primaveras con Houston ayer de ser cambiado a los Cachorros el pasado diciembre. Su irrupción fue esencia para ayudar a los Astros a mantenerse en la senda ganadora tras perder a varios jugadores de stop perfil en la agencia redimido. Durante su etapa con el club fue convocado a tres Juegos de Estrellas y ganó la Serie Mundial en el 2022.
Canjeado a Chicago para su posterior año ayer de la agencia redimido, Tucker arrancó con fuerza con su nuevo equipo, dejando una ringlera ataque de .291/.396/.537 con 17 jonrones en sus primeros 82 juegos. Como resultado, obtuvo su cuarta selección consecutiva al Juego de Estrellas.
Sin incautación, Tucker atravesó un debilidad prolongado en julio y agosto mientras jugaba con una fractura por estrés en el dedo anular derecho, una menoscabo que sufrió el 1 de junio. Justo cuando parecía estar retomando el rumbo, padeció una distensión en la pantorrilla izquierda que lo dejó fuera durante gran parte de septiembre y lo limitó a labores de BD durante la carrera de postemporada de los Cachorros, la cual se terminó a manos de los Cerveceros en la SDLN.
Fue poco reminiscente de la temporada inicial, cuando una menoscabo arruinó lo que se perfilaba como su mejor campaña. Tucker se dio un foul en la espinilla derecha el 3 de junio y terminó perdiéndose más de tres meses. Antes de ingresar a la registro de lesionados, estaba empatado en el segundo división de las Mayores con 19 jonrones y ocupaba el botellín puesto entre los calificados con un OPS de .979.
Los Dodgers buscaban añadir un cultivador este invierno, y Tucker debería hacerse cargo del parque derecho, moviendo al dominicano Teoscar Hernández al izquierdo y manteniendo al cubano Andy Pagés en el central. Tucker no calificó como un cultivador derecho élite el año pasado, con -2 outs por encima del promedio, pero debería representar una mejoría respecto a Hernández, quien tuvo -9 OAA, el cuarto peor registro entre los jardineros derechos calificados.
A la ataque, los jardineros de los Dodgers rindieron de modo aceptable en 2025, pero hubo puntos débiles claros. Se embasaron con un porcentaje de .299 (26to en MLB) y se poncharon en el 23.7% de sus apariciones (20mo). Tucker debería ayudar a elevar al corro en los dos aspectos, ya que caminó (87 veces) casi con la misma frecuencia con la que se ponchó (88) la temporada pasada. Registró un porcentaje de embasarse de .377 y una tasa de ponches de 14.7%, guarismo que se ubicó en el percentil 85 entre los ligamayoristas calificados.
La incorporación de Tucker conlleva penalizaciones importantes, incluso sin tomar en cuenta su elevado costo. Comprometerse con él fue una valor que los Dodgers no tomaron a la ligera. Pero no temen deteriorar cuando se comercio de talento que consideran capaz de llevarlos al futuro nivel, y Tucker es exactamente eso.
Tomado de MLB.com (Sonja Chen).
