Madrid.- Cansada de los estampados felinos como el leopardo, el gato montés, la serpiente, la cebra o la cooperacha, la piel leonada se cuela en la moda y se convierte en una obsesión gracias a sus tonos marrones salpicados de motas blancas.

Cuando las pasarelas han regalado tregua al animal print, la red social TikTok se ha activado y ha puesto en el radar el 'bambi print', una alternativa a los estampados felinos más habituales, que se caracteriza por rivalizar la piel de ciervos jóvenes y corzos.

Este motivo, mojado en inglés como 'deer print' o 'fawn print', se presenta como una de las próximas tendencias para 2026 y se caracteriza por pequeñas manchas blancas sobre una cojín castaño.

Una propuesta atemporal y sofisticada, encima de versátil, que convive con el nuevo minimalismo que proponen diseñadores y marcas como Brandon Maxwell, David Koma, Tory Burch, Ganni, Bershka, Parfois o Stradivarius.

El estampado cérvido ya circula y ha comenzado a instalarse en abrigos de piel sintética, faldas, vestidos fluidos, chaquetas, blusas, shorts, chaquetas e infinidad de complementos, desde cinturones hasta bolsos, mocasines o bailarinas, e incluso botas de caña adhesión.

Pero esta tendencia no se queda sólo ahí, asimismo se extiende al maquillaje. Los más complejos incluyen motas blancas en frente y mejillas y los más sencillos ofrecen una vistazo luminosa y pestañas infinitas.

Un maquillaje que Audrey Hepburn puso de moda, con la ayuda de su principal maquillador, Alberto De Rossi, quien resaltó sus luceros marcando la tangente de las pestañas y alargándolas.

De Rossi lo bautizó 'luceros de cervatillo', un estilo que tiene su origen en un ciervo positivo, 'Pippin', al que la actriz acogió en su casa para animar el vínculo entre los dos durante el rodaje de la película 'Mansiones verdes' (1959).