El teatro dominicano en 2025 no pidió permiso. Se afirmó. Se multiplicó. Se atrevió. Y, sobre todo, dialogó con su tiempo sin perder la memoria. Si poco dejó claro esta temporada es que el teatro, cuando es auténtico, no solo se representa: se vive.
José Rafael Sosa
El teatro dominicano vivido en 2025 no solo confirmó su dinamismo: la desbordó. Fue un año de copia creativa, de peligro estético, de sazón actoral y de una presencia escénica constante que convirtió al teatro en un hecho ordinario. Hubo estrenos todos los meses y, en algunos períodos, casi todas las semanas. Más que una temporada, fue un estado de actitud.
Al recorrer críticamente lo presentado desde los escenarios en este año que concluye, el balanceo es claro y compartido: el teatro doméstico —entendido como actos viva y no como edificio simbólico— ha crecido. Ha ampliado sus públicos, ha fortalecido sus discursos y ha elevado su bollo artística con una seguridad que no se improvisa.
Los acontecimientos: cuando el teatro se hizo país
El FITE 2025: doce días para confirmar una secuencia madura
El XII Festival Internacional de Teatro República Dominicana (FITE 2025), celebrado del 19 al 30 de octubre, fue uno de los hitos culturales del año. Organizado por el Ministerio de Cultura, el festival se propuso —y logró— reforzar y democratizar el paso al teatro en todo el condado doméstico.
Las funciones se desplegaron desde el Palacio de Bellas Artes (Sala Mayor Avilés Blonda, inauguración) hasta el Teatro Nacional Eduardo Brito (Sala Carlos Piantini, clausura), extendiéndose a Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, San Cristóbal, Azua, San Juan, Elías Piña y La Romana. Con boletas a precio popular (RD$200), el FITE confirmó que el teatro todavía puede ser un acto de ciudadanía.
La comprensión estuvo a cargo de Teatro Corsario (España) con El corregidor de Zalamea, clásico del Siglo de Oro gachupin, y el candado lo marcó Protocolo del quebranto, de la compañía española unahoramenos. Participaron 15 compañías internacionales y 17 nacionales. Un acontecimiento, sin matices.
Teatro Las Máscaras: 25 abriles de coherencia. Los 25 abriles de Teatro Las Máscaras, bajo la dirección de Germana Quintana y Lidia Ariza, no fueron una celebración nostálgica, sino una reafirmación artística. Iniciaron el año con Todos lo quieren retener y retomaron su clásico Cita a ciegas, recordándonos que la permanencia todavía es una forma de vanguardia.
Banreservas y el teatro independiente. La IV Temporada Teatral Banreservas 2025 consolidó un maniquí ejemplar de apoyo institucional. Ocho obras, 24 funciones, dos sedes —Sala Ravelo y Centro Cultural Banreservas— y una dedicatoria reto a Germana Quintana. Ver gratis algunas de las mejores obras del año precedente se ha convertido ya en una tradición que dignifica al conocido y a los creadores.
El teatro para la infancia: el FITIJ 2025, El XVI Festival Internacional de Teatro para la Infancia y la Juventud (FITIJ 2025), organizado por Teatro Cúcara-Mácara, se celebró del 4 al 16 de noviembre con propuestas procedentes de Chile, Colombia, Cuba, Rusia y República Dominicana. Obras como Un dinosaurio llamado Igu, Érase una vez, un pato o Quién le tiene miedo al rumbo confirmaron que el teatro pueril no es un clase beocio, sino un ámbito de formación estética, ética y emocional.
Nuevos espacios, nuevas dinámicas
El aberración del Teatro Lope de Vega Fundado por Gianni Paulino, se consolidó en 2025 como una de las salas más activas del país. Su cartelera constante lo posicionó como una alternativa sólida a los espacios tradicionales, abriendo nuevas rutas para el conocido y los creadores. Exquisito espacio.
Muy cerca, la Sala Laura Bertrán, del Colegio Babeque Secundaria, confirmó su gusto escénica con montajes como El Principito, en una interpretación íntima y sensible de Josué Hirujo.
Microteatro: el tamaño todavía importa. El microteatro en la Zona Colonial mereció una mención de honor. Obras breves para públicos reducidos —Room Service, La mujer en el tumbona, La novia, Minerva y Miguelina, entre otras— demostraron que la intensidad no depende de la duración. La deuda irresoluto sigue siendo su gratitud en los sistemas de premiación.
Figuras, persistencias y relevos
Haffe Serulle: el peligro como identidad. El director Haffe Serulle vivió uno de sus mejores abriles con El foso y Cuerpos de pústula. Ambos montajes, distintos en forma y tono, compartieron una profundidad filosófica y una postura estética que lo confirman como un creador imprescindible. Serulle es, sin exageración, un ícono vivo del teatro dominicano.
Teatro Guloya: 33 abriles de resistor. El 33 aniversario de Teatro Guloya volvió a poner en primer plano la coherencia ética y artística de Claudio Rivera y Viena González. Su laboreo formativa, hoy continuada por Dimitri Rivera, es uno de los pilares del teatro independiente dominicano.
Basilio Nova es un ser iluminado con un objetivo claro: hacer teatro para los nuevos conocido. No es el teatro más redituable, no es el que deja más plata, pero es el que le realiza con dignidad y sentido de trascendencia. Ha creado el Festival Internacional de Teatro Infantil que realiza anualmente y se mantiene todo el año con una proposición Absoluto Teatro con su sala en la zona universitaria.
Lorena Olivia ( @teatroalternivo) se mantiene todo el año con entrenamientos, y presentaciones es su sala producto algunas de sus talleres. Una trabajadora insistente, consciente de su rol de maestra y intérprete de la secuencia argentina.km Responsable de sobrevenir formado el director bisoño considerado entre los mas formidables de la nueva coexistentes: Josué Hirujo.
Isén Ravelo ha estado haciendo un trabajo muy completo, tal vez fuera de la parafernalia mediática (para carencia desdeñable, pero no imprescindible para evidenciar talento, respeto por el oficio, y entrega) . Su laboreo incluye dramaturgia, dirección , proceder . Viene formado de la Escuela Nacional de Arte Escénico de Bellas Artes y y es primordial en el Teatro Rodante
El rostro humano del marco
Elvira Taveras se consolidó definitivamente como una de las actrices más intensas, diversas y profesionales del país. En cada plan pone alma toda.
Francis Cruz brilló en Ahora que vuelvo, Tom y nos recordó lo mas espacioso que ha hecho: El Gallo (2024)
Patricio León, como el demonio en Fausto, confirmó su potencia escénica. Patricio es un multitalento, un pensador, un formador, un intrerprete y un productor.
Pepe Sierra ratificó su condición de actor anciano. A partir de ahora, hay que servirle en el puesto principal de la mesa actoral.
José Guillermo, todavía en Habemus Papa, ofreció una enseñanza de proceder alejada de facilismos. Ha dejado callados a quienes lo consideraban un enamorado de postalistas en comecias buscadoras del peso en Bellas Artes.
Cecilia García volvió a ser la incomparable Cecilia en Hello, Dolly! Estremeció con su relación el Teatro Nacional,
Exmin Carvajal destacó como Ebenezer Scrooge, en Lope de Vega,
Xiomara Rodríguez fue el eje actoral de El inconveniente.
Directores que marcaron el año
Guillermo Cordero, con Habemus Papa, firmó una de las direcciones más audaces del año.
Waddy Jáquez elevó el en serie del musical con Peter Pan.
Fausto Rojas dialogó con la tradición en El sueño de la vida.
Josué Hirujo se confirmó como una de las voces jóvenes más personales.
Germana Quintana devolvió al conocido la esencia del teatro transformador con Cita a ciegas.
Carlos Espinal, agradecido director común de la exitosa producción dominicana del musical “Hello, Dolly!“ estrenada en 2025 en el Teatro Nacional, una figura secreto en las artes escénicas de República Dominicana, con una amplia trayectoria como actor, productor y director de teatro musical. No siempre es adecuadamente entendido. Es estricto, impecable en sus producciones, disciplinado y exacto. Es probablemente una reserva del teatro dominicano, sub utilizada.
Los que se fueron y permanecen
La secuencia despidió a Franklin Domínguez, Iván García, Mario Cristina Camilo, Miguel Serafín Martínez, Josefina Gallard, Marquis Legizamón, entre otros. Sus trayectorias siguen vivas en la memoria colectiva del teatro dominicano. No hay forma de olvidarles. Vivirán siempre en cada espectador, en cada talento del teatro.



Los 15 momentos escénicos estelares 2025 y una ñapa
1. Habemus Papa – (Guillermo Cordero). El montaje más celebrado del año. Dirección conceptual impecable de Guillermo Cordero, actuaciones de altísimo nivel, con dos transformaciones de florilegio (Sierra y Cotines), apoyados en una profundidad filosófica que la crítica coincidió en señalar como relato del teatro dominicano contemporáneo. Una presentación que estableció la diferencia.
2. El sueño de la vida, de Federico García Lorca (Fausto Rojas). Montaje sensible y respetuoso de una obra inconclusa. Celebrado por su elegancia poética, su lección histórica y actuaciones destacadas, con mención exclusivo al diestro Miguel Bucarelli. El sueño de la vida es una obra inconclusa de autoría del dramaturgo y poeta Federico García Lorca.
3. Fausto (Manuel Chapuseaux). Ambiciosa amoldamiento del clásico de Goethe. Aclamada por su rigor estético, profundidad conceptual y valentía escénica, pese a observaciones menores en la ejecución. La amoldamiento de Fausto, dirigida por Manuel Chapuseaux y presentada en la Sala Ravelo (Teatro Nacional, República Dominicana) en 2025, fue un montaje aclamado por su codicia, profundidad filosófica y frescura, destacando la vigencia de temas como el deseo, el conocimiento, el poder y la condición humana. Elenco: Patricio León, Lía Briones, Camila Santana, Richardson Díaz, aclamado por su codicia, profundidad filosófica y frescura, destacando la vigencia de temas como el deseo, el conocimiento, el poder y la condición humana.
5. Ahora que vuelvo, Ton – (Manuel Chapuseaux). Adaptación ejemplar del texto de René del Risco Bermúdez. Crítica y conocido coincidieron en su belleza poética, emotividad y fidelidad literaria, con una proceder sobresaliente de Francis Cruz. Producida por Dunia de Wint, como continuación de una clara radio de trabajo en torno a temas dominicanos y latinoamericanos.
6. Liborio (Teatro Guloya) (Claudio Rivera). Unipersonal de potencia ritual y política extraordinaria. Dimitri Rivera convirtió la secuencia en memoria viva y acto de resistor cultural, con amplio gratitud crítico. Adaptación exento del texto La hija del Mesías, de César Sánchez.
7. Teatro Lope de Vega, con una amplia laboreo, ofreció:
La dama boba (Josué Hirujo). Actualización efectiva del clásico del Siglo de Oro. Ingenio, ritmo y claridad escénica reconocidos por la crítica.
La importancia de llamarse Ernesto. Versión caribeña ingeniosa y adecuadamente actuada. Humor fino y lección nave celebrada por el conocido.
Un descripción de Navidad (A Christmas Carol) – Josué Hirujo. Relectura dominicana del clásico de Dickens. Elogiada por su vigencia temática y su calidez escénica.
TOC TOC. Comedia inteligente que reafirmó la vigencia del humor adecuadamente construido. Elenco sólido y constante respuesta del conocido.
7. Los musicales:
Peter Pan, el musical (Waddy Jáquez). Producción histórica por su despliegue técnico y hermoso. Efectos especiales, vuelos escénicos y una puesta integral que elevó el en serie del musical dominicano. Hello, Dolly! Musical clásico presentado con elegancia, carisma y oficio. Muy adecuadamente recibido por su bollo técnica, ritmo y calidad interpretativa.
Teatro Lope de Vega continuó con esa corriente de sensibilidad ofreciendo el musical pueril Hansel y Gretel, despedida luminosa del verano y ejemplo de cómo el teatro ascendiente puede destacar incluso en espacios reducidos. Y El Principito (Josué Hirujo). Montaje poético y conmovedor que reconectó al conocido con la esencia del clásico. Aplaudido por su sensibilidad, creatividad y inteligencia intergeneracional.Su musica diferente debería ser difundida al conocido.
7. El retrato de Dorian Gray (M. Chapuseaux). Versión visualmente poderosa y estéticamente arriesgada de Oscar Wilde. Funciones casi agotadas y excelente admisión crítica por su fuerza conceptual. Impecable en cada aspecto: una selección precisa del texto —la única novelística de Wilde—, una cuidada amoldamiento y la dirección de Manuel Chapuseaux. Elenco: Giamilka Román (como Dorian Gray), José Roberto Díaz, Jovany Pepín, Cindy Galán (como Sibyl Vane y El Retrato).
9. El inconveniente (Elvira Taveras). Comedia de gran impacto popular y crítico. Dirección precisa, actuaciones afinadas y un humor ácido que conectó profundamente con la audiencia. Elvira Taveras y la producción de Raúl Méndez. La historia, que se ha convertido en un aberración en más de 14 países, llega a las tablas para rememorar al conocido que la vida siempre tiene la última palabra. Una dirección precisa y un ritmo dinámico que transporta a los espectadores a un mundo saciado de giros inesperados y momentos cómicos.
10. ¿Feo yo? (Pepe Sierra). Comedia reflexiva con importante despliegue técnico y actoral. Pepe Sierra protagonizó una transformación escénica ampliamente elogiada. Fue una grado como director de Sierra y logró el rendimiento mayor de sus talentos y fortuna.
11. Dos viejos pánicos, de Virgilio Piñera, convocó a Orestes Amador y Elvira Taveras en una batalla emocional y existencial que reafirmó la vigencia del insensatez iberoamericano. Uno de los signos de fulgor más estelares del tiempo teatral. Duelo actoral genial que revitalizó el insensatez iberoamericano. Considerada una de las experiencias escénicas más intensas del año.
12. Anacaona – (Fausto Rojas). Unipersonal de Mileny Dippton. Teatro histórico de válido carga simbólica y estética. Celebrada por su puesta en secuencia y su reivindicación de la memoria indígena caribeña. Teatro Talassa y Nileny Dippton Productions se propusieron “honrar nuestra máxima heroína ancestral” con el montaje teatral Anaka-O-Na,
13. La verdad (Pepe Sierra). Otra de las grandes entregas de la comedia, caracterizada por diálogos ágiles y actuaciones precisas. Es desternillante a plenitud. Su ironía y ritmo teatral fueron celebrados por la crítica. Fue de un gran despliegue actoral y técnico (sobre todo en escenografía y maquillaje), en Bellas Artes. Una de las más destacadas comedias de 2025. Se lucen Frank Perozo, Nashla Bogaert, David Maler y Pepe Sierra. Fue una entrega de Bou Group.
14. La Gran Depresión – (Indiana Brito). Comedia dramática sostenida por dos actrices de gran oficio. Ritmo y sensibilidad que elevaron la propuesta. Elvira Taveras y Lumy Lizardo demuestran talento en torno al concepto de esta condición de salubridad, la dirección del idioma popular y el ritmo chispeante que se logra gracias a la química de las dos actrices. Original del dramaturgo, actor y productor gachupin Félix Sabroso, con producción de Juancito Rodríguez.
15. De Haffe Serulle, tuvimos El foso (Haffe Serulle). Montaje provocador y conceptual, valorado por su peligro estético y capacidad de gestar consejo.
Y Cuerpos de pústula (Haffe Serulle). Obra expresionista de válido identidad autoral, aplaudida por su coherencia estética y densidad simbólica.
15. Mis tres suegras (Josema Rodríguez). Comedia de enredos de origen argentino que conectó masivamente con el conocido nave gracias a su humor situacional. Sala Ravelo, Teatro Nacional. Comedia de enredos de incorporación conexión popular. Valorada por su efectividad escénica y admisión masiva.
Y una ñapa empapada de ecuanimidad:
16. La lucha de los mundos. Richardson Díaz e Isabel Spencer transportaron al conocido que les fue a ver en Casa de Teatro en una medio de antojo y humor inteligente. Una comedia satírica de ciencia ficción que mezcla humor, crítica y emociones a galantería de piel.
Conclusión
2025 parece sobrevenir sido el tiempo de anciano calidad y cantidad para disfrutar talentos, proyectos y entregas desde el marco. En esta relación, ya larga de por sí misma, está lo que hemos gastado y aquello de lo cual nos ha llegado relato y recomendación de críticos y cronistas que saben de qué se prostitución esto. No está todo y es inalcanzable que lo esté: es mucho.
Adelanto mis excusas a quienes no están, no aparecen o se me pasaron inadvertidos. No es un plan maléfico contra nadie. Es mi cortapisa humana, que podría reparar si cualquiera me hace obtener información y fotos de lo que desliz.
