El cineasta mexicano Guillermo del Toro afirmó este viernes que el debate sobre la migración atraviesa “un momento atroz” traumatizado por políticas duras y polarización social, al tiempo que reivindicó el papel del cine a la hora de aportar “una segunda narrativa”.

En un acercamiento con la prensa en el entorno de la 22ª estampación del Festival Internacional de Cine de Marrakech, en el sur de Marruecos, Del Toro señaló que el mundo vive «un momento atroz» no sólo en la política sino todavía en la percepción de la migración.

El mexicano, triple vencedor del Oscar, será homenajeado en el Festival de Cine de Marrakech, donde todavía se proyectará su más nuevo película 'Frankenstein', que está basada en la famosa novelística homónima de Mary Shelley, con el estilo cinematográfico característico del director, que mezcla terror, imaginación y un imaginario visual exuberante y personal.

Cuestionado sobre el debate migratorio y las estrictas políticas adoptadas por Estados Unidos, el cineasta mexicano consideró que los discursos que culpan a los migrantes de los problemas nacionales «han tenido éxito durante décadas», discursos que -apuntó- seguirán reproduciéndose porque son utilizados por «los que están en el poder».

«Los que están al mando siempre lo hacen, porque dicen que el problema no viene de nosotros, ni de los millonarios ni de los multimillonarios. (…) Y la gente parece, por alguna razón instintiva y demoníaca, preferir culpar a los de al lado que a los de arriba», lamentó.

En este momento que calificó de “crítico”, el director mexicano defendió el papel de las artes y el cine para “ofrecer la posibilidad de entender que hay una segunda narrativa” capaz de producir empatía. También recordó que esta idea está presente en el trabajo de Shelley en 'Frankenstein' y en su acoplamiento cinematográfica.

«Una de las cosas que Shelley intenta decir en el libro y (en) la película es que ustedes ya escucharon la historia de mi creador, ahora les contaré la mía. Eso en sí ofrece la posibilidad de comprender que siempre existe el otro lado. Pero sí, a nivel político, a nivel social, la posibilidad de reconocernos en el otro se vuelve cada vez más difícil cuanto más polarizado se vuelve, por supuesto, lo cual es absolutamente inhumano», subrayó.

En otro acercamiento con el notorio durante el festival, Del Toro confesó que siempre ha considerado a 'Frankenstein' como su «iglesia», el obra en el que más se ha obligado y que, dijo, le provocó una suerte de «éxtasis religioso».

El cineasta calificó su nueva acoplamiento cinematográfica como una obra intertextual, construida a partir del diálogo entre la novelística de Shelley, su propia semblanza y la del autor.

Durante la conversación, Del Toro todavía volvió a pelar el uso indiscriminado de la inteligencia industrial y remarcó la condición de “no ceder ante la máquina”.

'Frankenstein' de Del Toro se estrenó en el Festival de Cine de Venecia el pasado 30 de agosto, y desde entonces se ha proyectado en algunas salas de cine y foros culturales de diferentes países.

Desde su première con 'Cronos', proyectada en la sección Zabaltegi en 1994, Del Toro dirigió películas como 'El espinazo del diablo' (2001), 'El dédalo del fauno' (2006), 'Mimic' (1997), 'Hellboy' (2004), 'Pacific Rim' (2013) y 'La forma del agua' (2017), que estuvo nominada a 13 premios Oscar.