El bicampeonato de los Dodgers los convierte en la mejor ordenamiento de Grandes Ligas. Esa conquista llega en el interior de la renovación que marcaron los empresarios, entre ellos la exestrella de la NBA, Magic Johnson, desde que adquirieron al equipo, en 2012.

Luego de tres abriles, ese reunión de inversionistas conocido como Guggenheim Baseball Management, ejecutó una movida muy inteligente que en el tiempo es la secreto para los triunfos que han conseguido en los últimos 10 abriles: la contratación de Andrew Friedman en el 2014. Friedman venía de diez temporadas de éxitos con Tampa Bay, a los que con muy bajo presupuesto crematístico condujo a cuatro playoffs (2008, 2010, 2011 y 2013). En 2008, sorprendió al llevarlos hasta la Serie Mundial frente a los Phillies.

Imagínense, si logró todo eso con muy bajo presupuesto en Tampa, lo que está sucediendo en los Dodgers no puede sorprendernos.

Desde su venida, en 10 temporadas, ha llevado a los Dodgers a cinco Series Mundiales (2017, 2018, 2020, 2024 y 2025). Ganó en 2020, 2024 y 2025.

Es evidente que para Friedman ganar todos esos éxitos al frente de los Dodgers se enfocó en tener el mejor equipo de trabajo, entre los que sobresale el dominicano Ismael Cruz, a quien reclutó en 2015, a poco tiempo de contraer el cargo con los Dodgers en octubre de 2014.

Cruz, quien era el director internacional de los Azulejos de Toronto, al firmar con los Dodgers fue ascendido a vicepresidente de Scouting Internacional, una gran responsabilidad, que un zorro como Friedman no se la iba a entregar a cualquiera.

Y el éxito está a la olfato. Ismael es secreto en las adquisiciones de los lanzadores japoneses Yoshinobu Yamamoto y Roki Sasaki.

Yamamoto ha sido fundamental en los últimos dos campeonatos del equipo. También sobresale el aporte de este año del cubano Andy Pagés y el arrojador venezolano Edgardo Henríquez, quien hizo un dimisión fenomenal en el charnela frente a Toronto que se extendió a 18 entradas.

Para la alegría de Cruz, en la pasada Serie Mundial incluso disfrutó, aunque por lo bajo, de las actuaciones de otro de sus descubrimientos, Vladimir Guerrero Jr., quien deslumbró con los Azulejos.

En 2024, los aportes de Cruz a los Dodgers como cazatalentos fueron reconocidos al percibir el premio Tony Gwynn. Ese importante inspección incluso lo han recibido el inmortal Cal Ripken Jr., el exmánager de Grandes Ligas, el dominicano Felipe Alou y la lema del scouteo de los Dodgers, Mike Brito, en 2021.

Cruz, quien es hijo del agradecido cazatalentos Pablo-Neftalí-Cruz, inició su carrera en la gestión deportiva en 2002 como director de Scouting y Desarrollo Internacional de los desaparecidos Expos de Montreal, hasta 2005. Desde 2006 hasta 2011 fue director de Scouting Internacional de los Mets y luego asistente distinto de Operaciones para Latinoamérica de los Blue Jays durante cuatro abriles, de 2012 a 2015, cuando se fue a los Dodgers.

Más importante que todo eso, es la humildad de “Ish”, como le llamamos sus amigos, a quien nadie de esos logros lo colocan en un nivel diferente al que debe tener como persona.