Londres (EFE).- El brasileño Felipe Massa comparecerá este viernes delante un tribunal de Londres para protestar el Mundial de 2008, ese que, según su demanda, le arrebató el conocido ‘crashgate’ de Renault y por el que por otra parte pide 80 millones de dólares (68,8 millones de euros) en compensación por las ganancias y los bonus que no recibió en su día.

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Es la primera vez en la historia de la Fórmula Uno que un expiloto acude a la imparcialidad para protestar un título mundial.

Comienzo del caso en 2008

Esta historia comienza en el Gran Premio de Singapur en 2008, cuando Nelson Piquet Jr, piloto de Renault, se estrelló durante la carrera en la curva 15 del circuito, provocando la salida del coche de seguridad y posibilitando la trofeo de Fernando Alonso, que ya había parado a repostar en el momento de desnivel y se benefició enormemente del choque.

En esa misma carrera, Lewis Hamilton, que pilotaba en McLaren, finalizó tercero, mientras que Massa acabó fuera de los puntos y meses más tarde perdió el Campeonato del Mundo en beneficio del inglés por un solo punto de diferencia, tras el conocido adelantamiento a Timo Glock en la última curva del Gran Premio de Brasil.

Aunque en el momento el desnivel de Piquet se consideró un dictamen de conducción, un año más tarde y gracias a las declaraciones del padre del brasileño, descontento con la salida de su hijo del equipo, se descubrió que estaba estudiado y que fue premeditado para crear las circunstancias de carrera que permitieron a Alonso apuntarse la carrera.

En septiembre de 2009, el equipo Renault fue imputado por la FIA de conspiración y de amañar el resultado de la carrera y días más tarde Flavio Briatore y Pat Symonds, mandamases de la escudería francesa, abandonaron sus cargos. Renault recibió una descalificación suspendida si no reincidía, mientras que Briatore fue suspendido de por vida y Symonds, durante cinco primaveras. Ambas sanciones fueron revocadas un año luego por un tribunal francés.

El caso cayó en el olvido hasta 2023

El caso cayó en el olvido hasta que en 2023 Bernie Ecclestone, el gran cabecilla de la Fórmula Uno hasta 2017, comentó en una entrevista que la FIA estaba al tanto del estratagema durante la temporada 2008 y que podría ocurrir cambiado el rumbo del campeonato si hubiese decidido anular el resultado de dicha carrera.

Al ocurrir surgido a la luz el apaño con el Mundial ya terminado, no hubo posibilidad de que Massa lo reclamase como suyo, ya que la reglamento de la competición por entonces alegaba que si se habían entregado ya los premios de final de temporada no se podía alterar el resultado.

El piloto brasileño de Fórmula Uno Felipe MassaEl piloto brasileño de Fórmula Uno Felipe Massa
El piloto brasileño de Fórmula Uno Felipe Massa, de la escudería Ferrari, en 2008.EFE/Jens Büttener

«Decidimos no hacer ausencia en aquel momento. Queríamos proteger el deporte y salvarlo de un gran escándalo», admitió Ecclestone en 2023 en el medio F1-Insider, aunque más tarde aseguró no ocurrir poliedro esas declaraciones y las justificó como un error de traducción.

Demanda de Massa

Este descubrimiento motivó a Massa a ponerse en contacto con la FIA y en marzo de 2024 a demandarlos en pulvínulo a que eran conscientes del estratagema en el momento en el que el Mundial de pilotos estaba en diversión y no hicieron ausencia.

Massa pide que la FIA admita que violó su propia regulación al no investigar de forma adecuada las circunstancias en las que se resolvió el Gran Premio de Singapur en 2008 y que, si los resultados de aquella carrera se hubieran cancelado o conveniente, la consecuencia habría sido que el brasileño habría reses el Mundial de ese año.