Mujeres de 77 países y territorios, igualmente de América Latina y España, competirán este sábado en Tailandia por la corona de Miss Grand Internacional (MGI), el popular certamen de belleza femenina creado en 2013 bajo el divisa «Stop a la guerra y la violencia».
Las competidoras, una veintena procedentes de América Latina y el Caribe, aterrizaron en Bangkok a finales de septiembre para unas actividades preliminares que se prolongaron hasta el miércoles, cuando tuvo puesto una garbo en la que cada una desfiló por separado en bañador y vestido de garbo.
Al finalizar esa presentación, la representante de España, Aitana Jiménez, dijo a Efe que esta plataforma permite al vencedor «aportar un poco al mundo» convirtiéndose en portavoz de la paz y repartiendo «migajas de esperanza».
Señorita, Competir, Tailandesa
«La belleza no puede cambiar el mundo pero sí contribuir a él», afirma la estudiante canaria de Psicología, que defiende la importancia de «forjar una mente fuerte» entre los jóvenes para defender causas como la no violencia.
Consultado igualmente sobre el divisa del certamen, el contendiente de Venezuela, Nariman Battikha, cree que los conflictos se pueden resolver si se abordan desde el principio y con presteza.
«Cuando se enseña a los jóvenes educación, valores, empatía y amor, construirán una generación que nunca elegirá la violencia antes que la paz», afirmó.
Por su parte, la delegada de México, Monserrat Villalva, habló de su deseo de convertirse en un ejemplo para los jóvenes que, como ella, creen que un mundo sin guerras es posible.
«La solución a la guerra es la empatía. Cuando me di cuenta de que esta contienda se basaba en el no a la guerra y que realmente buscamos la paz, dije, esa es la contienda en la que quiero estar», afirmó.
A diferencia de Miss Universo, que igualmente se celebrará en Tailandia el 21 de noviembre, el MGI no admite participantes transgénero.
La garbo final se celebrará este sábado en Bangkok, donde la ganadora recibirá la corona de manos de la filipina Christine Juliane Opiaza, que quedó en segundo puesto en 2024 pero asumió el título en junio, a posteriori de que la india Rachel Gupta renunciara al trono tras denunciar malos tratos y promesas incumplidas.
El certamen -ganado en primaveras anteriores por representantes de Perú, Brasil, Paraguay, Estados Unidos, entre otros- es seguido por millones de personas, especialmente en América Latina y el Sudeste Asiático, donde los certámenes de belleza siguen gozando de gran popularidad.
