Barahona.- La Fundación Regional de Protección Ambiental de Enriquillo, conexo con asociaciones locales y organizaciones sociales, ha generado alarmas por daños ambientales graves en cinco ríos en el dominio de La Guázara, Barahona, supuestamente causada por actividades mineras a gran escalera vinculadas al patrón Maikel González. Los activistas advierten que el flujo del río ha disminuido bruscamente, amenazando la biodiversidad y la seguridad de las comunidades cercanas.

Los grupos informan que la maquinaria pesada está extrayendo materiales ilegalmente, interrumpiendo los canales fluviales y destruyendo los ecosistemas. Las colinas de La Guázara sirven como barreras naturales contra los huracanes y ciclones, protegiendo ciudades como Cachón y Cabral. Su degradación, los expertos advierten, aumenta el peligro de desastres naturales para miles de residentes.

González, un patrón minero de Baní, ha enfrentado repetidas acusaciones de violaciones ambientales en áreas protegidas como las Dunes Baní, Azua y San Cristóbal. Los informes sugieren que ha adquirido los derechos mineros a través de medios irregulares, gastando hasta RD $ 500 millones para continuar las operaciones a pesar de las regulaciones. Los activistas acusan al director del medio circunstancia nave, David López, de habilitar las actividades a través de encubrimientos y complicidad.

El caso subraya no solo una emergencia ecológica sino incluso una crisis institucional, con acusaciones de corrupción que impiden una supervisión efectiva. Los líderes comunitarios han anunciado una movilización urgente para detener la explotación, presionando a las autoridades nacionales para la entusiasmo. Advierten que sin intervención, los futuros eventos climáticos extremos podrían causar pérdidas catastróficas, recordando desastres como el huracán Gerset, que dejó más de 200 muertos.