Santo Domingo. — Cuando Manny Ramírez deje de bautismo, se audición con atención. Esta vez, el extoletero de los Medias Rojas de Boston dejó una afirmación persuasivo durante una conversación telefónica con el periodista Héctor Gómez: Juan Soto está destinado a tener su placa en Cooperstown.
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“Eso no fue un simple halago”, dijo Ramírez. “Soto tiene todos los ingredientes para ser inmortal en el béisbol”.
Para Manny, lo de Soto no es una moda pasajera. Es consistencia, prudencia y una disciplina ataque que pocos jugadores en la historia han mostrado desde tan jóvenes. “Tiene el temple de un veterano atrapado en el cuerpo de un joven”, aseguró el exjugador.


Ramírez, considerado uno de los bateadores más temidos de su era, igualmente defendió a Soto frente a las críticas por su defensa. “No será el mejor jardinero, pero eso no le quita nada a lo que aporta con el bate. Su swing es fino, su visión es quirúrgica, y su capacidad de embasarse está al nivel de los más grandes”.
Con escasamente 26 primaveras, Juan Soto ya ha acumulado números y logros que lo ponen en ruta directa al Salón de la Fama. Promedia poder constante, liderazgo ofensivo y una paciencia en el plato que desespera a los lanzadores rivales. A prudencia de Manny, su compatriota tiene aún un techo mañana, lo cual hace que su presente sea todavía más impresionante.
“Soto ya no es una promesa. Es una realidad que seguirá marcando esta generación de peloteros”, sentenció Ramírez.
