Silverstone es la catedral de la Fórmula 1. Allí, el 13 de mayo de 1950 comenzó la historia de la categoría con la vencimiento de Nino Farina con Alfa Romeo. Remozado varias veces, el antiguo aeropuerto utilizado por la Real Fuerza Aérea durante la Segunda Guerra Mundial es un ícono del Mundial y un punto en el que los triunfos tienen un sabor peculiar, porque la historia se respira en cada rincón. Y si hay determinado que cosechó triunfos en Silverstone es Lewis Hamilton.
El inglés logró nueve éxitos en el GP de Gran Bretaña, récord de triunfos para un piloto en un GP. El delirio total de los fanáticos ingleses, ondeando las banderas británicas, se convirtieron en un clásico que acompañó siempre a Lewis. Algunos de sus éxitos tienen ribetes heroicos, como cuando venció en tres ruedas en 2020. Su Mercedes sufrió una pinchadura acoplado al entrar en el modismo final, pero gracias a la delantera que tenía y a su destreza, logró cruzar la meta como vencedor con la cubierta delantera izquierda destrozada. El Covid-19 evitó lo que hubiera sido una celebración épica en el podio: la carrera se disputó a puertas cerradas.
Hamilton siempre tuvo un plus en Silverstone. Un año luego de vencer en tres ruedas, volvería a ponerse la capa de superhéroe para retornar a festejar. En la primera revés, una batalla frenética con Max Verstappen se terminó con roce y choque del holandés en Copse. El inglés debió purgar una penalización de diez segundos en su última parada en boxes y volvió a pista en el cuarto punto, a 13 segundos del líder, Charles Leclerc, y con 24 vueltas para la bandera de cuadros. El heptamcampeón voló con su Flecha de Plata y llegó al éxito tras pasar a Lando Norris, aceptar el puesto de Valtteri Bottas y producirse al monegasco. Ya su primer éxito, en 2008, quedó en el remembranza por su gran largada desde el cuarto cajón bajo la sirimiri para continuar segundo rápidamente y conmover a la punta un puñado de giros luego. En 2016 festejó en una competencia en la que se largó con coche de seguridad porque la pista estaba encharcada y Lewis casi choca con el coche insignia en los giros neutralizados…
Si poco de épica le faltaba a la relación Hamilton-Silverstone, el año pasado el inglés ganó nuevamente y le sirvió para cortar con una sequía de 56 carreras sin triunfos (no vencía desde Arabia Saudita 2021). Y no fue sencillo, porque un inoportuno chaparrón puso todo cuesta hacia lo alto.
En total, Lewis subió 15 veces al podio en Silverstone en 19 visitas: fueron 18 como Gran Premio de Gran Bretaña y una como GP 70 Aniversario. Hamilton participó de la ceremonia de entrega de premios en las últimas 12 veces que corrió allí. Para encontrar una carrera en Silverstone sin Hamilton en el podio hay que recorrer hasta 2013 (2009, 2011 y 2012 completan las cuatro).
Este fin de semana, Hamilton llegará a Silverstone vestido de rojo por primera vez. Su sueño desde pequeño de valer en Ferrari le llegó a los 40 abriles y, en una temporada que viene muy cuesta hacia lo alto, más que gollete deberá sacar la capa en su casa. Para la Scuderia, la pista inglesa tiene un valía muy peculiar: allí logró su primera vencimiento en F1 en 1951 con el argentino José Froilán González como piloto.
El equipo de Maranello viene torcido. No ganó en 2025 y la chance de pelear por títulos parece estar completamente hipotecada. La modernización que se puso en pista en Austria con el estreno de un nuevo suelo (deflectores, bordes, cuerpo central y difusor) inyectaron poco de competitividad en el SF-25, pero sigue acullá (muy) de los McLaren. Pero Lewis en Silverstone saco a relucir otras cosas que pueden equiparar aún más la desventaja con los de Woking. Un referencia no último: Lewis firmó este 2025 su peor inicio de temporada. Jamás había llegado a la 12ª plazo sin pisar un podio. En 2009 y 2024 lo hizo en la décima, hasta este año, sus registros más magros. En la pista que más veces subió a desparramar champán, buscará cortar su sequía más larga desde el inicio del torneo. Su manifiesto esperará ver al héroe sacando a relucir su talento una vez más.
