Santo Domingo, RD – El corregidor de Higüey, Karina AristyExpresó su apoyo a la elevación de Verón-Punta Cana al municipio, considerando que este registro es meritorio y representa un logro para toda la provincia de La Altagracia. Sin requisa, advirtió que esta osadía no puede tomarse sin considerar las consecuencias financieras que tendría para Higüey, cuya hacienda depende en gran medida de los bienes generados en el campo de acción turística.
Durante una entrevista en las noticiero TelenoticíasAristy se enfatizó al afirmar que «el éxito de Verón es el éxito de Higüey», pero señaló que se hizo la ley de planificación territorial aprobada en 2022 «Irresponsablemente, sin análisis previo» y sin considerar el impacto crematístico para los municipios.
Higüey, en peligro de colapso financiero
El corregidor denunció que Entre el 40 y el 45 % del presupuesto flagrante del Ayuntamiento de Higüey proviene del arbitraje recopilado en Verón-Bávaroy que la entrada en vigencia de las regulaciones de la ley sin ajustes podría descuidar la ciudad sin capacidad operativa. «Si no se verifica, Higüey no puede soportar un mes. No podremos pagar la recolección de basura», advirtió.
Aristy recordó que, a través de un acuerdo aceptado por la Cámara del Capítulo, Higüey estableció que el 50 % de los bienes recaudados en Verón permanecen en esa demarcación y el otro 50 % en la hacienda municipal, en registro de las deyección de ambas áreas. «No hay culpables aquí. Ni Higüey ni Verón. Somos víctimas de una ley que no nos tomó en cuenta», dijo.
Llamado para modificar la ley y respaldar la ecuanimidad territorial
El corregidor Altograciana agradeció a la Comisión del Senado y a los diputados que visitaron ambas comunidades para escuchar a sus autoridades y anunciaron que trabaja en una propuesta para modificar la ley. Aristy solicitó que se establezcan mecanismos claros y permanentes de redistribución de bienes, que no dependen de acuerdos a corto plazo o del gobierno de servicio.
«No estoy pensando solo en los tres años que tengo administración. Estoy preocupado por el futuro de Higüey y toda la provincia. No les permitiremos hacernos una ciudad de la habitación mientras apoyamos el desarrollo turístico del país», dijo.
Unificación sin confrontación
Karina Aristy enfatizó que Higüey está unido «como nunca antes», con el apoyo de todos sus legisladores, sindicatos y sectores sociales. «No estamos peleando con nadie. Lo que queremos es escucharnos y hacer justicia con nuestra gente», dijo, reiterando que apoya a Verón, pero que los bienes suficientes deben estar garantizados para Higüey, donde vive y estudia gran parte de la fuerza sindical que sostiene el turismo.
Llegó a la conclusión de que la provincia de la Altagracia «genera al Tesoro Nacional un porcentaje demasiado importante para continuar rogando qué corresponde a él».
La entrevista de Aristy ocurre en medio del creciente debate sobre la reconfiguración territorial de las áreas turísticas, un tema que podría redefinir el atlas político y fiscal de la región este del país.
