Santo Domingo.- Los comerciantes en la ciudad colonial de Santo Domingo están expresando la frustración por una nueva restricción de estacionamiento impuesta por el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte de Tierras (Intrant), que entró en vigencia el 1 de mayo de 2025. Afirman que la medida ha causado una musculoso caída en las visitas y ventas de los clientes.

Ramón Emilio, un mercader de Larimar y Amber en Plaza de Toledo, dijo que la prohibición ha afectado significativamente el tráfico peatonal y los ingresos, ya que muchos visitantes ahora evitan el ámbito conveniente a la desatiendo de estacionamiento. Otro proveedor, Pedro, informó una disminución del 80% en las ventas e instó al gobierno a implementar una decisión más equilibrada que respalde las empresas locales.

Otros comerciantes y ciudadanos se hicieron eco de estas preocupaciones, describiendo la situación como caótica. Señalaron que la prohibición incluso dificulta la abastecimiento, ya que los proveedores ya no pueden estacionar cerca de sus puestos para descargar la mercancía, especialmente problemática dadas las calles estrechas y designadas por la construcción del distrito histórico. Las llamadas están creciendo para que las autoridades reconsideren la valentía a patrocinio de un plan que respalde tanto el flujo de tráfico como la actividad comercial.