Dentro del entorno del Día Mundial de Conciencia del Autismo, la Fundación Unida para la Neurodiversidad (UNEU) exigió que el gobierno tome acciones urgentes a servicio de la protección integral de las personas con autismo en la República Dominicana.

«Uno (1) en cada 36 niños está siendo diagnosticado con la afección. La neurodiversidad no es una excepción, es parte de nuestra realidad social. Y sin políticas públicas integrales, nos dirigimos hacia una crisis social silenciosa. El estado no se está preparando para esto», dijo el presidente de la UNEU, Maxi Feliz, quien es abogado y raíz de un caprichoso con el autismo.

Explicó que la fundación está compuesta por un equipo multidisciplinario de profesionales, madres, líderes jóvenes y activistas sociales que durante abriles han trabajado continuamente en defensa de la neurodiversidad.

«Las pocas escuelas especiales no son suficientes o adecuadas para todos los perfiles. Y lo más preocupante: no se están implementando estrategias de detección temprana, lo que invisible a miles de niños y niñas desde la infancia», dijo.

«El autismo no espera, y el estado tampoco debe esperar», dijo Maxi Happy, un pionero en el país al transigir a promontorio la primera conclusión admitido sobre el autismo en la República Dominicana y desde entonces ha dedicado su carrera a la defensa admitido de las personas autistas en una situación de reincorporación vulnerabilidad, destacando el infructifero y el infructifero (estructural es que aún persiste en el sistema admitido franquista.

Además, dijo que la marcha de un censo franquista sobre neurodiversidad evita el diseño de políticas públicas basadas en datos reales, por lo que UNEU aboga por un censo franquista sobre autismo y neurodiversidad, y en esta razón hace que el estado dominicano colabore técnicamente y humanamente con este proceso.

Maxi atinado, lamentó que, en marcha de políticas y acciones públicas a servicio de estas personas, cuando la raíz o el padre mueren y ningún miembro de la grupo puede cuidar a un adulto longevo con autismo, simplemente permanece en un orla admitido que los expone a negligencia, desaseo o incluso despotismo.

«No esperes que te toques que actúes. Porque cuando te toca, es demasiado tarde para improvisar. El autismo es una condición de vida. Y el compromiso también debería ser», dijo el presidente de la Fundación UNEU.

Inclusión sindical: más allá del enfoque de discapacidad

El abogado Jenny Rafaelina López, doble en derecho sindical, un miembro activo de la Fundación, dijo que «la inclusión laboral de las personas autistas no puede continuar acercándose solo desde la discapacidad. El autismo es una condición neurodivénica, con características únicas que requieren entornos de trabajo sensibles, flexibles y justos. La diferencia no es una discapacidad. Es diversidad».

La Fundación UNEU aprovechó la oportunidad para señalar las deficiencias en el proceso de certificación del Consejo Nacional de Discapacidad (Conadis), citando entre ellos: las fechas de las citas son excesivamente distantes, lo que retrasa los diagnósticos y el acercamiento a los derechos; El sitio web para las citas está frecuentemente fuera de servicio, lo que limita el acercamiento a las familias sin bienes para insistir en persona y no hay mecanismos suficientes para simplificar las evaluaciones oportunas, especialmente en las comunidades vulnerables.

Además, desatiendo una presencia activa de Conadis en las escuelas públicas, donde muchos padres aún no saben la existencia del certificado o cómo solicitarlo; Se necesita más transparencia en la entrega de ayuda, para certificar que lleguen a aquellos que en realidad la necesitan; No se han articulado programas reales para la capacitación sindical de adultos con autismo, dejándolos fuera del sistema productivo y además se requiere una campaña de información franquista, tanto digital como comunidad, para que la población conozca la función, los requisitos y los beneficios del certificado.