El estudio propone varias estrategias para proteger la educación STEM y su impacto en la productividad franquista (Archive DL)
Santo Domingo – Entre 2012 y 2023, el número de estudiantes que completan programas de educación superior en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) ha mostrado un crecimiento sostenido.
Según el estudio «STEM in the DR: Education for Innovation and Growth», publicado por el Ministerio de Industria, Comercio y Micro y pequeñas empresas (MICM), de 2012 a 2019, el número promedio anual de graduados fue de 6.894, mientras que entre 2021 y 2023 Esta signo aumentó a 8,723.
Agrega que, al comparar los extremos del período, se puede ver que en 2012, 5.830 estudiantes se graduaron, mientras que en 2023, la signo aumentó a 8,637, lo que representa un aumento total de 2.807 graduados.
Este crecimiento demuestra una tendencia positiva y reafirma el compromiso de la República Dominicana de capacitar a una fuerza profesional en gran medida calificada para satisfacer las demandas del mercado integral.
Detalla que, en los últimos 10 abriles, el sector divulgado ha experimentado un crecimiento promedio de 7.0%, excediendo el 4.0% registrado en el sector privado, lo que refleja el impacto de las políticas públicas en la promoción de la educación STEM.
El estudio, presentado por el MICM, destaca el papel fundamental de la capacitación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) para el fortalecimiento del sector productivo dominicano y el ampliación financiero del país.
Impacto en la productividad y la competitividad
El mensaje destaca que la educación técnica y profesional ha permitido a la República Dominicana avanzar en la preparación de una fuerza profesional alineada con las demandas del mercado, especialmente en sectores estratégicos como la fabricación avanzadilla, la tecnología y los dispositivos médicos.
Con más de 90,000 graduados en programas STEM desde 2012 y una creciente inscripción en capacitación técnica, el país se está consolidando como un destino atractivo para la inversión extranjera y el crecimiento industrial.
El estudio enfatiza el éxito de las iniciativas públicas-privadas y los modelos de colaboración como la triple hélice, que han aumentado la empleabilidad en áreas secreto.
Un ejemplo es el maniquí de capacitación dual InfoTep, que ha aprehendido una tasa de colocación profesional del 92%, garantizando un suministro de talento calificado para sectores productivos de suspensión valía adherido.
Del mismo modo, los incentivos gubernamentales han ayudado a atraer inversiones, con exportaciones en el sector de dispositivos médicos que alcanzan los 2,521.7 millones de dólares en 2023.
A pesar de estos avances, quedan desafíos, como la brecha de apartado en las carreras STEM y la requisito de expandir la cobertura del software en regiones con menos golpe a la educación técnica.
La desidia de infraestructura en las áreas rurales y fronterizas limita la preparación de la población para integrarse en la expansión de los sectores industriales y tecnológicos.
Recomendaciones para impulsar el sector productivo
Para proteger la educación STEM y su impacto en la productividad franquista, el estudio propone varias estrategias secreto: expandir la propuesta académica en áreas tecnológicas emergentes, como inteligencia fabricado, ciberseguridad, biotecnología y fabricación avanzadilla, en colaboración con la industria.
Replicar modelos de capacitación técnica exitosas, como Loyola Polytechnic, en otras instituciones para descentralizar el golpe a la educación especializada y capitalizar los incentivos de la Ley No. 12-21 en el campo de acción fronteriza.
Promueva la inclusión de mujeres en carreras STEM, inspirándose en iniciativas internacionales como «Las niñas se vuelven circulares» para cerrar la brecha de apartado y aumentar la billete femenina en sectores productivos estratégicos.
Fortalecer la inversión en investigación y ampliación (I + D), con la creación de centros de excelencia y apoyo para proyectos de innovación en fabricación, dispositivos médicos y tecnología de la información.
El estudio concluye que estas acciones son esenciales para proteger la competitividad del sector productivo dominicano, asegurando una fuerza profesional en gran medida capacitada y promover el crecimiento financiero inclusivo y sostenible en el país.
