Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el miércoles una orden ejecutiva que prohíbe la billete de mujeres transgénero en competiciones deportivas femeninas. La medida, titulada «Mantener a los hombres fuera de los deportes femeninos», pesquisa acrecentar la interpretación de la distribución Trump sobre el Título IX, al considerar el «sexo» como el índole asignado al venir al mundo.
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«Con esta orden ejecutiva, la exterminio contra los deportes femeninos ha terminado», declaró Trump durante la ceremonia de firma en la Casa Blanca, en un evento que coincidió con el Día Nacional de las Niñas y Mujeres en el Deporte.
Según la orden, agencias federales como el Departamento de Justicia y el Departamento de Educación tendrán viejo liberación para avalar que las entidades que reciben fondos federales cumplan con esta interpretación del Título IX. Entre las disposiciones, se prevé sancionar a las instituciones educativas que permitan la billete de atletas transgénero en equipos femeninos, lo que podría resultar en la pérdida de financiamiento federal.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que la orden «confirma la promesa del Título IX» y que se tomarán «medidas inmediatas, incluidas acciones coercitivas, contra escuelas y asociaciones deportivas» que no cumplan con la reglamento.
Durante su campaña, Trump hizo de la prohibición de atletas transgénero en deportes femeninos un pilar de su discurso, afirmando que su compromiso con la protección del deporte femíneo trascendía las divisiones partidistas. Según encuestas de AP VoteCast, más de la fracción de los votantes consideraron que el apoyo a los derechos de las personas transgénero ha ido «demasiado remotamente».
La orden asimismo contempla reuniones en la Casa Blanca con organismos deportivos privados, en las que Trump escuchará testimonios de atletas que, según el comunicado oficial, «han sufrido lesiones de por vida, han sido silenciadas y obligadas a competir en desventaja».
El anuncio ha generado reacciones divididas. Grupos conservadores y organizaciones defensoras del deporte femíneo han celebrado la medida, mientras que activistas de derechos LGBTQ+ la han calificado de discriminatoria y contraria a los principios de igualdad e inclusión.

