Santo Domingo, Rd. El estado dominicano debe asegurar a través de sus servicios consulares un figurantes efectivo para aquellos que enfrentan procesos de deportación, dificultades en sus procedimientos de regularización o carecen de estado de inmigración.

El líder político Encanto Bogaert, representante de la estructura política en Nueva York, dijo el martes que, posteriormente de las recientes deportaciones masivas, es esencial crear una plataforma integral para admitir y apoyar a los dominicanos que son deportados, brindando apoyo permitido y herramientas para la reintegración económica .

“Somos una nación soltera, una sola familia. El estado tiene la obligación de ofrecer un apoyo efectivo a cada ciudadano que lo necesite, independientemente de dónde esté ”, dijo Bogaert.

Según los datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (DACA). Este estado temporal les da protección contra la deportación y los permisos de trabajo, pero todavía los deja expuestos a los cambios constantes en la política de inmigración estadounidense, poniendo en peligro su estabilidad y la de sus familias.

Del mismo modo, los estudios recientes del Instituto de Política de Migración indican que el 40% de los migrantes que no tienen un status permitido permanente tienen permisos de alojamiento temporales. Sin bloqueo, muchos de estos permisos han expirado o están cerca de hacerlo, lo que podría arrostrar a miles de dominicanos a enemistar procesos de deportación en condiciones precarias.

“Nuestra diáspora está compuesta por muchos dominicanos y dominicanos que dejaron sus tierras buscando escapar de la pobreza y la violencia de nuestro país, en rastreo de un futuro mejor pero con el alma en dominicán. Es un deber del gobierno dominicano defender los derechos y asegurar un trato modesto para nuestra diáspora, que independientemente de su estado migratorio, es uno de los pilares de nuestra crematística «, dijo Bogaert.

Bogaert todavía condenó las recientes deportaciones llevadas a mango en el sector de Barrio Obrero, en San Juan, Puerto Rico, donde docenas de dominicanos fueron arrestados en operaciones que, según testigos, violaron la dignidad y los derechos fundamentales de las personas afectadas. La separación de las familias y el tratamiento inhumano en dirección a las personas deportadas son prácticas inaceptables que deben denunciarse.

Del mismo modo, enfatizó que, en términos económicos, la importancia de la diáspora dominicana es incuestionable, tanto para los Estados Unidos como para la República Dominicana. Según los datos del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, los dominicanos generan cerca de de US $ 45.6 mil millones en los Estados Unidos. Además, en los últimos dos primaveras, las remesas han representado entre el 10% y el 11% del PIB dominicano, de los cuales más del 80% proviene de la comunidad dominicana con sede en los Estados Unidos. Estas cifras reflejan cómo la diáspora no solo apoya a miles de familias, sino que todavía juega un papel secreto en la estabilidad macroeconómica del país.

La opción democrática reafirmó su compromiso de continuar luchando por la dignidad de cada dominicano y dominicano, adentro y fuera de la isla. Bogaert pidió a las autoridades que actúen de forma proactiva y responsable, evitando que nuestras comunidades migrantes sean víctimas de impotencia y violación de los derechos.