Cerveceros y Rays apostaron por el ampliación de talento, los cambios y una inversión limitada en la agencia huido para conservarse a la pelea por el campeonato

SANTO DOMINGO.- Los Cerveceros de Milwaukee y los Rays de Tampa Bay comparten varias características que explican su presencia en la Serie Mundial de 2026: lideraron sus respectivas ligas en victorias durante la temporada regular, cuentan con nóminas moderadas y han construido organizaciones reconocidas por su capacidad para descubrir y desarrollar talento.

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Uno de los dos celebrará al final de la próxima semana el primer campeonato de Serie Mundial de su historia.

Ambas franquicias han conseguido mantenerse competitivas pese a efectuar con presupuestos considerablemente inferiores a los de los equipos con decano poder crematístico. Milwaukee ha pillado la postemporada en ocho de las últimas nueve temporadas, mientras Tampa Bay lo ha hecho en seis de las últimas ocho.

Los dos equipos igualmente se encuentran asiduamente entre las organizaciones con mejores sistemas de ligas menores. A fracción de temporada, los Rays ocuparon el segundo empleo y los Cerveceros el tercero en la evaluación de sistemas de fincas de MLB Pipeline.

Sin retención, la modo en que construyeron sus actuales plantillas presenta diferencias importantes.

Milwaukee cuenta con uno de los rosters con decano producción de talento desarrollado en el interior de la estructura. Solo Cleveland tuvo más jugadores formados internamente entre los equipos de postemporada. Los Cerveceros aportaron 10 jugadores de ampliación propio, responsables de 31.4 victorias por encima del reemplazo (WAR), según Baseball-Reference.

Tampa Bay, en cambio, tuvo escasamente cuatro jugadores desarrollados por la estructura, con una producción de 8.9 WAR, la segunda emblema más muerto entre los equipos de playoffs.

La diferencia se explica, en buena medida, por la táctica de los Rays, quienes dependieron mucho más del mercado de cambios y redujeron al exiguo su billete en la agencia huido.

El Draft amateur

Milwaukee ha obtenido grandes dividendos del Draft, con siete jugadores seleccionados que acumulan 23.0 WAR, solo superados por Cleveland entre los clubes de postemporada.

Entre sus aciertos están Brice Turang, seleccionado en la primera ronda de 2018, y Garrett Mitchell, primera ronda de 2020. Sal Frelick, escogido en 2021, se ha consolidado como titular durante tres temporadas en las Grandes Ligas.

Los Cerveceros igualmente han opuesto talento en los llamados junior colleges, una ruta que han trabajador especialmente correctamente con Jacob Misiorowski, seleccionado en la segunda ronda de 2022; Logan Henderson, cuarta ronda de 2021, y Aaron Ashby, cuarta ronda de 2017.

Otro movimiento que terminó dando frutos fue la valor de cambiar US$1.35 millones para firmar a Cooper Pratt, seleccionado en la sexta ronda de 2023, una cantidad equivalente a cuatro veces el valía asignado originalmente a esa selección.

Tampa Bay, por su parte, llegó a la Serie Mundial con escasamente tres jugadores seleccionados mediante el Draft, empatado con la segunda emblema más muerto entre los equipos de postemporada.

Taylor Walls, tercera ronda de 2017, y Chandler Simpson, segunda ronda de 2022, se convirtieron en piezas importantes, mientras que Ian Seymour, escogido en la segunda ronda de 2020, completó el conjunto.

Las firmas internacionales

Los Cerveceros igualmente lideran entre los equipos de playoffs en WAR producido por jugadores firmados internacionalmente, con 8.4 y solo tres peloteros.

La estructura encontró en Venezuela a dos de sus principales jardineros en primaveras consecutivos: Jackson Chourio, firmado por US$1.8 millones en 2021, y Luis Lara, quien recibió un bono de US$1.1 millones en 2022.

El dominicano Abner Uribe fue otra de sus apuestas internacionales exitosas. Milwaukee lo convirtió en profesional en 2018 por escasamente US$85,000.

Tampa Bay, en cambio, cuenta con un solo atleta firmado internacionalmente. Se comercio del mexicano Jonathan Aranda, quien se ha convertido en una de sus principales amenazas ofensivas.

Los Rays adquirieron a Aranda de los Toros de Tijuana, de la Liga Mexicana de Béisbol, por US$130,000 en 2015.

Poco protagonismo de la agencia huido

La agencia huido ha tenido un papel secundario en la construcción de los dos equipos.

Tampa Bay cuenta con cinco agentes libres en su roster de Serie Mundial, aunque solo uno tiene un papel determinante: Nick Martínez.

El tirador, de ascendencia cubana, firmó en febrero un anuencia de un año y US$13 millones garantizados, con una opción mutua. La inversión terminó dando resultados, ya que Martínez fue seleccionado al Juego de Estrellas por primera vez en sus 16 primaveras como profesional.

Milwaukee solo tiene un agente huido en su plantilla: el receptor dominicano Gary Sánchez, quien firmó por US$1.75 millones garantizados y una opción mutua. Su billete ha sido limitada y escasamente ha disputado uno de los ocho partidos de postemporada del equipo.

Los cambios, la gran diferencia

El mercado de cambios ha sido determinante para los dos equipos, pero especialmente para Tampa Bay.

Los dos Jugadores Más Valiosos de las Series de Campeonato llegaron originalmente a las Grandes Ligas con el rival al que ahora enfrentan en la Serie Mundial en 2018, antiguamente de conservarse a sus actuales organizaciones mediante cambios.

Jake Bauers, por ejemplo, pasó por seis organizaciones antiguamente de que los Yankees lo enviaran a Milwaukee en noviembre de 2023 a cambio de los prospectos Jace Avina y Brian Sánchez, en una operación que tuvo como uno de sus principales objetivos liberar espacio en el roster de Nueva York.

El dominicano Freddy Peralta igualmente terminó siendo protagonista de un engorroso circuito de cambios.

Después de ocho temporadas brillantes con Milwaukee, Peralta quedó a las puertas de la agencia huido, por lo que los Cerveceros lo enviaron a los Mets cercano con Tobias Myers a cambio de Brandon Sproat y el prospecto Jett Williams, número 10 de Milwaukee, en enero.

Siete meses más tarde, Nueva York traspasó a Peralta a Tampa Bay a cambio de los prospectos Émilien Pitre, Aidan Smith y Gary Gill Hill.

Los Rays fueron el equipo de postemporada que más jugadores adquirió mediante cambios, con 16, y igualmente lideraron en producción con 31.2 WAR.

Entre sus principales golpes estuvo la adquisición del dominicano Junior Caminero, considerado su mejor bateador, a quien obtuvieron de Cleveland a cambio de Myers en noviembre de 2021.

También consiguieron a Drew Rasmussen desde Milwaukee en el cambio que involucró a su compatriota Willy Adames seis meses antiguamente.

Otros jugadores adquiridos vía cambio incluyen a Liam Hicks, Bryan Baker, el cubano Víctor Mesa Jr., el igualmente cubano Yandy Díaz, Tyler Wells, Richie Palacios y Jonny DeLuca.

Milwaukee quedó inmediatamente detrás de Tampa Bay, con 15 adquisiciones vía cambio y 21.9 WAR producido por jugadores obtenidos mediante esa vía.

Además de Bauers, entre sus principales adquisiciones se encuentran el venezolano William Contreras, único atleta de posición del equipo seleccionado al Juego de Estrellas, Joey Ortiz, D.L. Hall, David Hamilton, Trevor Megill, Chad Patrick y Robert Gasser.

Una desafío por la Regla 5

Tampa Bay igualmente encontró valía en el Draft de la Regla 5.

Kevin Kelly, uno de escasamente dos jugadores seleccionados mediante ese mecanismo que llegaron a participar en la postemporada, fue adquirido por los Rays procedente de los Rockies durante las Reuniones Invernales de 2022.

Desde entonces se convirtió en una estancia importante del bullpen de Tampa Bay y lideró las Grandes Ligas esta temporada con 33 ventajas preservadas (holds).

Al final, aunque Milwaukee y Tampa Bay comparten una filosofía basada en identificar y desarrollar talento, sus caminos en dirección a la Serie Mundial 2026 fueron diferentes.

Los Cerveceros combinaron una sólida producción de jugadores formados en casa con aciertos en el Draft, firmas internacionales y cambios estratégicos. Los Rays, en cambio, construyeron buena parte de su éxito mediante el mercado de cambios y el ampliación de un limitado conjunto de talentos internos.

Dos modelos distintos, una misma meta: conquistar el primer campeonato de Serie Mundial en la historia de sus respectivas franquicias.