Los lanzadores abridores Yoshinobu Yamamoto, de los Dodgers de Los Ángeles, y Chris Sale, de Atlanta, están listos para protagonizar un duelo de gran emoción en el tercer maniobra de la Serie Divisional de la Liga Nacional que disputarán estos equipos este martes en el estadio de los Bravos.
Yamamoto dijo estar preparado para cualquier desafío que le depare la postemporada de 2026, de cara a su transigencia en el tercer maniobra contra los Bravos de Atlanta.
Yamamoto se enfrentará a Sale, uno de los mejores lanzadores de la Liga Nacional, pero no le preocupa tanto el duelo directo como cumplir con su propia bordadura. “Obviamente es uno de los mejores lanzadores”, dijo Yamamoto. “Pero solo quiero concentrarme en mi propio trabajo”.
Chris Sale vs. Yoshinobu Yamamoto in Game 3 of the NLDS is going to be a movie 🤩
Which team has the advantage?
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— MLB Network (@MLBNetwork) October 5, 2026
El arrojador derecho se forjó una gran reputación la postemporada pasada al exhalar en el séptimo maniobra de la Serie Mundial con menos de un día de alivio —acumulando un total de 37.1 entradas en la postemporada y llevándose el premio al Jugador Más Valioso de la Serie Mundial— y, como era de esperar, afirmó que haría lo mismo esta temporada si fuera necesario. «Voy a prepararme para cualquier situación», dijo Yamamoto. «Si quieren que salga a lanzar, saldré. Lo fundamental para mí en esta postemporada es concentrarme en el partido que tengo delante».
Los Bravos reservaron a Sale para el tercer partido de la Serie y podría favor sido la intrepidez acertada, incluso si el experto no hubiera realizado la bordadura de licenciamiento que aseguró la conquista en el tercer maniobra de la Serie de Comodines de la semana pasada contra los Phillies.
Cuando Sale rada el tercer partido de la NLDS contra los Dodgers el martes por la confusión en el Truist Park, habrá pasado exactamente una semana desde su transigencia más flamante: el primer maniobra de la ronda de Comodines.
Esto coincide con su rutina durante la temporada regular, en la que realizó 25 de sus 27 aperturas con al menos un día adicional de alivio.
Si Sale hubiera despejado el segundo partido del domingo —que terminó en conquista—, habría contado con cinco días de alivio desde su transigencia susodicho y tres días desde su licenciamiento de 21 lanzamientos para cerrar la serie contra los Phillies. Sin contar esa concierto como relevista, Sale habría iniciado el avenencia con el alivio habitual por tercera vez en la temporada y la primera desde el 6 de abril.
Así que, por muy tranquilizador que hubiera parecido optar por Sale en división de utilizar un tercer *opener* consecutivo el domingo, no había fianza de que Sale hubiera rendido con su efectividad habitual.
Gracias al enorme esfuerzo conjunto de Ray Kerr, Robert Suarez, Didier Fuentes y Raisel Iglesias, la intrepidez de los Braves de retrasar la transigencia de Sale parece ahora una gracia. Los Braves ganaron el domingo y contarán con Sale y Tyler Mahle como abridores en los dos próximos partidos de esta serie al mejor de cinco.
«Realmente me sentía seguro de mí mismo para abrir el segundo partido», dijo Sale. «Se lo reiteré muchas veces. Pero esto es un deporte de equipo. No se trata de mí. No se trata de un solo hombre».
